Intoxicación por monóxido de carbono: ¿cómo actúa este gas en el cuerpo?

UXÍA RODRÍGUEZ / LUCÍA CANCELA LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

Una de las causas de las intoxicaciones por monóxido de carbono se debe al uso doméstico en hornillos o calefacciones.
Una de las causas de las intoxicaciones por monóxido de carbono se debe al uso doméstico en hornillos o calefacciones. Istock

En España se producen más de un centenar de muertes anuales | Varios ancianos, intoxicados en Cambre al dejarse encendido el coche en el garaje

14 mar 2022 . Actualizado a las 18:08 h.

El monóxido de carbono (CO) es el gas tóxico más común. Es incoloro, inodoro e inflamable, pero puede ser mortal. Un veneno silencioso porque es difícil darse cuenta de su «presencia» en el aire. El monóxido de carbono entra al organismo a través de los pulmones y es transportado por todo el cuerpo a través de la sangre. Se produce mediante la combustión de gasolina, madera, propano, carbón y otros combustibles. También ocurre en los aparatos eléctricos y los motores que no se ventilan de forma adecuada, en particular en espacios cerrados, y pueden generar que el monóxido de carbono se acumule hasta alcanzar niveles peligrosos: «Es silencioso porque el paciente no se suele enterar y genera todo un conjunto de síntomas inespecíficos», explica la doctora Laura Quintas, miembro del Grupo de Urgencias y Emergencias de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y profesional de la Ambulancia de Soporte Vital Avanzado en Foz. 

No hay invierno, la época más comunes para este tipo de intoxicaciones por el uso doméstico de hornos, estufas de gas, calentadores y chimeneas de leña, en el que no nos encontremos con sucesos de este tipo. Sin ir más lejos, este mismo fin de semana en Galicia varios ancianos se intoxicaron en Cambre al dejarse encendido el coche en el garaje. El vehículo no fue apagado por un descuido y permaneció durante horas viciando con sus gases la vivienda. Eso sí, esta causa no suele ser la más habitual. «Lo típico, y lo que más he visto cuando he ido en ambulancia, ha sido causado a raíz de una estufa o de una cocina, con un sistema de liberación de gases y humo obstruido», detalla la experta. 

La intoxicación por monóxido de carbono provoca de media 125 muertes anuales en España, según los datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

¿Cómo se puede producir la muerte por este gas?, ¿cuáles son sus peligros? El monóxido de carbono debe sus efectos asfícticos e interés biológico a su afinidad por la hemoglobina: «Cuando hay monóxido de carbono en la sangre, se dice que la hemoglobina tiene más afinidad por este que por el oxígeno, el cual suele transportar», indica la doctora Quintas.

Una vez inhalado pasa a la sangre y se une fuertemente a la hemoglobina formando carboxihemoglobina. Su afinidad por la misma es unas 250-300 veces superior a la afinidad por el oxígeno, por lo que una concentración del 50 % se puede alcanzar con niveles de CO inspirado del 0.08 %. Dicho de otra manera, la intoxicación por monóxido de carbono se produce debido a la inhalación de vapores producidos por la combustión.

Cuando hay una cantidad excesiva de monóxido de carbono en el aire que respiras, el cuerpo reemplaza el oxígeno en los glóbulos rojos por monóxido de carbono, «y como consecuencias, el oxígeno no llega a los tejidos y órganos. Principalmente derivará en síntomas del corazón y del cerebro», señala la miembro de la SEMG, que añade: «A mayores, también se une a otras proteínas como pueden ser las de los músculos, que a su vez producen más daño, y también tiene un impacto negativo celular directo». Sus efectos en el cuerpo humano son rápidos y muchas veces los afectados no lo perciben, no hay sensación de asfixia.

¿Cuáles son los síntomas de la intoxicación?

En términos generales, los síntomas que vienen a definir esta intoxicación son «dolor de cabeza, debilidad en el cuerpo, mareos, náuseas o vómitos», precisa Quintas. A medida que aumenta el cuadro, la gravedad de los signos crece con ello: «La persona puede desorientarse, tener visión borrosa, quedarse inconsciente o a producirse arritmias cardíacas», señala la doctora. En datos, tras una exposición de una hora a concentraciones del 0,1 % las concentraciones de carboxihemoglobina pueden alcanzar el 80 %. 

  • Dolor de cabeza
  • Vértigo o mareos
  • Debilidad
  • Náuseas
  • Pupilas dilatadas
  • Dolor en el pecho
  • Confusión

Complicaciones de una intoxicación por monóxido de carbono

En este apartado es importante mencionar que las consecuencias y complicaciones dependerán del grado de intoxicación y el tiempo de exposición que el paciente haya sufrido. «El problema reside en cuánto tiempo pase el paciente sin darse cuenta. Es decir, si ocurre por la noche, es más fácil que se produzca la muerte porque la persona no se llega a percatar. También influye la concentración. No pasará lo mismo si la habitación es grande, o si tiene un mínimo de ventilación», explica la miembro del grupo de Urgencias y Emergencias de la SEMG. 

Así, las complicaciones más graves son las siguientes: 

  • Daños cerebrales permanentes. 
  • Daño al corazón, lo que puede derivar en complicaciones cardíacas que pongan en riesgo la vida del individuo. 
  • Muerte fetal o aborto espontáneo. 
  • Muerte.

Las intoxicaciones pueden clasificarse en leves, moderadas y graves. El punto de la última se alcanza cuando «hay una alteración clara del nivel de conciencia de la persona, o se produce una arritmia», explica Quintas. Sin embargo, esto no es todo. Hay consecuencias a largo plazo: «Se conoce como síndrome neurológico tardío, y puede aparecer semanas o meses después», señala la profesional de la salud. Este trastorno «tiene síntomas muy variados, y consiste sobre todo en una afectación neurológica. Pueden manifestarse una neuropatía periférica (de las extremidades), alteraciones psiquiátricas como de la personalidad o de la conducta, e incluso problemas para caminar o de la memoria», describe Laura Quintas. La doctora recuerda que esto no es habitual: «Afecta a un porcentaje bajo de los casos más severos», añade. 

¿Qué hacer si sospechamos una intoxicación?

Debemos abrir puertas y ventanas para ventilar los recintos, alejarnos del lugar, e inmediatamente llamar al 112 para avisar a los servicios de emergencias. ¿Quién sale dar la voz de alarma? «Cada vez se conoce más, entonces, hay veces que si todos los miembros de una familia tienen los mismos síntomas, como dolor de cabeza o mareos, son ellos mismos los que llaman a una ambulancia. En otros casos, es un ser querido el que llega a casa y se encuentra al individuo inconsciente», indica la profesional. 

Al tratarse de un veneno silencioso, «a veces puede ser muy difícil llegar al diagnóstico», señala Quintas. Para ello, «podemos utilizar un detector de monóxido, que lo solemos llevar en el maletín de la ambulancia de soporte vital avanzado. En ocasiones, es el propio paciente el que acude al hospital, dónde se le realiza  una prueba de gases en sangre, y da positivo», explica. 

¿Cómo prevenirlo?

Hay varias recomendaciones a seguir para evitar que esta amenaza silenciosa llegue a nuestras vidas. En primer lugar, si disponemos de un producto potencialmente peligroso «sería interesante tener un detector de monóxido de carbono en casa. Se pueden comprar en grandes superficies y son asequibles». Después, entra en juego la ventilación, «si no es todo el rato, al menos durante un período prologando y cada cierto tiempo». Y, por último, que se realicen las revisiones periódicamente. 

  • Realice un mantenimiento periódico de los aparatos de combustión (caldera, fogones, estufas). La recomendación, por regla general, es que pasen una revisión al año. 
  • Braseros, chimeneas y calderas no estancas pueden generar CO y acumularse en el recinto, por lo que debemos tenerlo ventilado adecuadamente. No tape rejillas de ventilación con la excusa de que «entra el frío». Limpie y revise su chimenea antes de que empiece a usarla. Además, asegúrese que si realiza una obra, las salidas de las chimeneas o las rejillas de ventilación no queden cubiertas. 
  • No mantenga arrancado el motor del vehículo en un garaje cerrado. Y si su vehículo se encuentra atrapado por la nieve, ojo con que el tubo de escape se obstruya.
  • Es muy recomendable instalar un detector de monóxido de carbono en aquellas estancias con aparatos de combustión.

¿Cuáles son los electrodomésticos y motores que utilizan combustible y, por lo tanto, precisan ventilación?

  • Calefacción
  • Calderas
  • Parrillas de carbón
  • Distintos tipos de elementos de cocción
  • Calentadores de agua 
  • Chimeneas
  • Generadores portátiles 
  • Cocinas a leña 
  • Motores de vehículos