Viajes de Semana Santa: descubre los medicamentos que influyen en cómo conducimos

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

La Voz de la Salud | iStock

Así puedes identificar los fármacos con los que no puedes conducir antes de comenzar un viaje de carretera

13 abr 2022 . Actualizado a las 13:03 h.

Más de 6.000 medicamentos pueden interferir con la capacidad de conducir un coche. Así lo advierte el Consejo General de Colegios Farmacéuticos: se trata de un efecto adverso muy frecuente, que puede ser causado por uno de cada tres medicamentos comercializados y está presente en varios grupos distintos de fármacos que se utilizan para tratar patologías totalmente diversas. Por eso, antes de salid de viaje esta Semana Santa, es bueno tener en cuenta la medicación que pueda estar tomando la persona que conducirá. Sobre todo, si tenemos en cuenta que, según datos de la Dirección General de Tráfico, los accidentes de tráfico constituyen la quinta causa de muerte más frecuente en España, y en torno a un 5 % de los accidentes en carretera están relacionados con el consumo de medicamentos.

En España, casi un 20 % de los conductores declara estar bajo tratamiento farmacológico, aunque solo uno de cada cuatro de ellos cuentan con información sobre los efectos de la medicación. Al mismo tiempo, otro factor que contribuye a los accidentes es el hecho de que muchas personas toman medicamentos sin receta, cuya obtención no está vinculada necesariamente a ninguna advertencia sobre estos efectos, ya que no ha intervenido en el proceso un médico que explique estos detalles al paciente.

Cómo saber si puedo conducir bajo los efectos de un medicamento

Los medicamentos que afectan a nuestra capacidad de conducir incluyen en su envoltorio un símbolo que permite identificar este efecto. Se trata de un triángulo equilátero rojo con un coche negro en el interior sobre fondo blanco. Si tu medicación tiene este símbolo, habrá una posible interacción con la conducción y deberás consultar a tu médico antes de utilizar el coche. El pictograma no indica una prohibición, sino una advertencia: lo más aconsejable es leer el prospecto completo para ver la descripción de los efectos adversos. En la sección 2, el apartado «Conducción y uso de máquinas» indicará las precauciones que se deben tomar en relación con los efectos adversos.

Este símbolo indica que conducir bajo los efectos del medicamento no es seguro.

Grupos de medicamentos con mayor efecto en la conducción:

  • Hipnóticos, usados para tratar trastornos de sueño como el insomnio, por ejemplo, medicamentos con melatonina, lorazepam, doxilamina o zolpidem.
  • Ansiolíticos usados para tratar la ansiedad: benzodiazepinas como bromazepam o diazepam.
  • Antidepresivos: como amitriptilina o fluoxetina, y similares.
  • Fármacos usados en el tratamiento de gripe o catarros, como clorfenamina o dextrometorfano.
  • Algunos analgésicos usados para abordar el dolor, como los opioides.
  • Fármacos antialérgicos o antihistamínicos usados, por ejemplo, frente a las alergias primaverales, como cetirizina o prometazina.
  • Antiepilépticos como valproato o carbamazepina, entre otros.
  • Fármacos usados para tratar el párkinson, como levodopa o apomorfina.
  • Fármacos frente a trastornos psicóticos como el trastorno bipolar o la esquizofrenia: como olanzapina o quetiapina.

Según indica un documento publicado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, los momentos en los que es más importante prestar atención a estas interacciones son al comienzo del tratamiento, ante un cambio de dosis, o cuando se toman varios medicamentos a la vez. «Cuanto mayor sea el número de medicamentos que se consumen a la vez, mayor es la probabilidad de experimentar efectos adversos y/o interacciones», subraya el documento. También es bueno proceder con prudencia si uno se encuentra cansado, ya que esto puede tener efectos similares a los del alcohol en las habilidades que utilizamos para conducir. 

Cómo interfieren los medicamentos en la conducción

Los medicamentos pueden influir en la conducción de diversas maneras. Es posible que produzcan un efecto terapéutico contraindicado en caso de conducir, o puede que hagan que conducir sea difícil como consecuencia de un determinado efecto adverso.

Uno de los mecanismos a través de los cuales un fármaco puede afectar al conductor, por ejemplo, es la somnolencia o efecto sedante. Otros efectos son la reducción de los reflejos y el aumento del tiempo de reacción por la disminución de la concentración o de la capacidad de permanecer alerta, la alteración de la percepción de las distancias, las alteraciones oftalmológicas o de la audición, los estados de confusión y aturdimiento, y las alteraciones musculares.

Mecanismos generales a través de los cuales un medicamento podría afectar al conductor:

  • Somnolencia o efecto sedante.
  • Reducción de los reflejos y aumento del tiempo de reacción.
  • Falta de coordinación, sensación de inestabilidad y dificultad de concentración.
  • Visión borrosa o alteración de la percepción de las distancias.
  • Hiperactividad e hiperreactividad.
  • Alteraciones visuales o de la audición.
  • Estados de confusión y aturdimiento, sensación de vértigo.
  • Alteraciones musculares de carácter agudo (espasmos, calambres).

Cabe tener en cuenta que se trata de efectos a corto plazo y no deberían considerarse motivos para abandonar el tratamiento, puesto que en muchas ocasiones el medicamento permite controlar la patología y mejorar la capacidad de conducción una vez finalizado. Lo que sí está claro es que, en caso de estar tomando una medicación, saber si podemos conducir o no durante el tratamiento es fundamental, por lo que preguntarlo al médico nunca está de más.

Para evitar problemas en la carretera, se recomienda no conducir al iniciar un tratamiento que pueda disminuir los reflejos o la capacidad visual. Hay que tener especial precaución con la administración conjunta de varios medicamentos y, por supuesto, no consumir alcohol. Es importante recordar que algunos medicamentos incluyen alcohol en su composición. En esos casos, es recomendable consultar el prospecto para saber su contenido total y saber si será posible conducir. «Si tiene que conducir de forma habitual, indíquelo siempre para que el profesional pueda valorar la posibilidad de encontrar el medicamento que menos influya sobre su capacidad para conducir», recomienda la guía del Ministerio de Sanidad.

En el  momento de recibir una nueva prescripción, conviene evaluar todas las dudas con el médico o farmacéutico.

Seis preguntas que debes hacer cuando te recetan un medicamento

Laura Miyara

Comenzar un tratamiento para cualquier problema de salud implica una cierta responsabilidad. Esto es lo que se conoce como la adherencia al tratamiento: el cumplimiento que hacemos de las indicaciones que nos da el médico, que es lo que determinará que el fármaco realmente funcione y mejore nuestra salud. Por eso, es clave contar con toda la información que podamos recibir acerca del medicamento que se nos está prescribiendo.

Entender qué fármaco estamos tomando, por qué nos lo han indicado y qué efectos tendrá sobre nuestro cuerpo evitará errores en las tomas o posibles complicaciones a nuestra salud. Estas son algunas preguntas que debemos tener en cuenta a la hora de iniciar un tratamiento médico:

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Laura Inés Miyara
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Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.