¿Funcionan las nuevas inyecciones que usan Kendall Jenner y Hailey Bieber contra el covid-19 persistente? «Los reportes de los pacientes son muy buenos»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

Las modelos Hailey Bieber y Kendall Jenner revelaron que se someten a inyecciones periódicas de NAD, un derivado de la vitamina B3.
Las modelos Hailey Bieber y Kendall Jenner revelaron que se someten a inyecciones periódicas de NAD, un derivado de la vitamina B3. La Voz de la Salud | iStock, Reuters

La coenzima nicotinamida adenina dinucleótido (NAD) podría ser la clave para frenar el envejecimiento y el deterioro del ADN

20 may 2022 . Actualizado a las 11:44 h.

Las modelos Kendall Jenner y Hailey Bieber volvieron a ser furor estos días tras darse a conocer, a través del reality de las icónicas hermanas Kardashian, un inusual tratamiento al que ambas mujeres se habían sometido. No se trata de una cirugía complicada ni de un tratamiento cosmético de spa exclusivo, sino de algo en apariencia mucho más cotidiano e incluso accesible: inyecciones. Concretamente, las celebridades revelaron ante las cámaras que en Miami se habían aplicado NAD (nicotinamida adenina dinucleótido) por vía intravenosa. Las inyecciones que recibieron Jenner y Bieber son un tratamiento poco conocido, pero que puede traer múltiples beneficios.

Entonces, ¿qué es el NAD?

La nicotinamida adenina dinucleótido es una coenzima derivada de la vitamina B3, conocida también como niacina, niacinamida o nicotinamida. Este derivado está presente en más de 500 reacciones a nivel del organismo y juega un papel fundamental en el metabolismo, el envejecimiento celular y la expresión de genes. Es decir que es una elemento importante en el desarrollo y la función de las células.

«NAD son las siglas de nicotinamida adenina duonucleótido. Esa molécula es una coenzima fundamental para la obtención de energía dentro de nuestras células. En las mitocondrias, que son las centrales energéticas de nuestras células, ocurren una serie de procesos que hacen que transformemos la glucosa y la grasa en ATP, que es nuestra molécula energética y esas reacciones dependen por completo de que el NAD esté ahí», explica el doctor Alfonso Galán González, especialista en medicina antienvejecimiento de la clínica Neolife.

«Sabíamos eso del NAD. Pero, con los años, hemos obtenido más información. Algunas enzimas fundamentales para el proceso de envejecimiento, como las sirtuinas y las PARPS, se encargan de la reparación. El envejecimiento básicamente es acúmulo de daño en diferentes estructuras, en nuestro propio ADN. Se replica mal el ADN, eso lleva a errores que llevan a patologías como el cáncer. Por eso, antes, pensábamos que los niveles de NAD bajaban según cumplíamos años. Pero lo que ocurre es que, según acumulamos daño y tenemos que usar estas enzimas para repararlo, estamos consumiendo nuestro NAD», detalla Galán. Por esta razón, se considera al NAD como uno de los marcadores del proceso de envejecimiento.

¿Cómo podemos evitar que bajen nuestros niveles de NAD con la edad?

A decir verdad, esto es algo que todavía se está investigando. Básicamente, detalla Galán, habría en principio tres formas de lograrlo. La primera es aumentando la sintetización de NAD a partir del triptófano presente en la dieta, aunque esta no es una vía muy eficiente. La segunda sería fomentar la producción de NAD a partir de precursores que se pueden añadir en forma de suplementos, como Nicotinamida (NAM), Nicotinamida Ribósido (NR) y Nicotinamida Mononucleótido (NMN). Por último, se puede intentar bajar la actividad de los enzimas que degradan el NAD, para lo cual es útil la apigenina, un compuesto presente en el perejil seco, el apio y la manzanilla. Sin embargo, faltan estudios al respecto.

NAD y covid-19

«En diciembre del 2020, estábamos en plena pandemia y empezamos a descubrir todos los síntomas del covid largo. Y el síntoma principal es el cansancio. Descubrimos que dos o tres tipos especiales de estas PARPS que dependen del NAD son fundamentales en la defensa que hemos tenido que hacer todos los humanos que hemos pasado el covid. Entonces, al utilizar las PARPS, sabemos que hemos consumido nuestros depósitos de NAD y, consecuentemente, parece que eso está detrás de ese cansancio que tenemos después del covid. Yo vi ese capítulo de las Kardashian donde ocurrió lo de las inyecciones y me pareció muy curioso. Estas dos chicas lo hacían por cansancio por covid», señala Galán.

«Yo esto lo he visto en mi consulta. Aquí utilizamos desde hace tiempo muchísimo los precursores del NAD administrados por vía oral para tratar los síntomas del covid largo», asegura el doctor.

Suplementos de NAD

Además de usarse para tratar los síntomas del covid largo, los precursores del NAD por vía oral se administran «para optimizar los mecanismos de reparación en pacientes un poco más mayores, para ralentizar su proceso de envejecimiento. Dar NAD o sus precursores es buena idea para tratar síntomas del covid, para mejorar función cognitiva, mejorar fuerza, resultados de entrenamiento, para recuperar mejor después del ejercicio físico. Y vale para todas esas cosas», afirma Galán.

Asimismo, son varias las investigaciones que señalan a la disminución de los niveles de NAD como un factor importante en la progresión de enfermedades cardiovasculares. La coenzima NAD es también un agente terapéutico potencialmente útil en las enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson. Así lo ha señalado un estudio publicado en el 2007 en Trends in Biochemical Sciences, aunque los resultados del estudio no fueron concluyentes.

Por otro lado, un estudio publicado en el 2010 en la Revista Clínica Española investigó la administración oral de 20 miligramos de nicotinamida adenina dinucleótido (NADH) en pacientes con síndrome de fatiga crónica durante dos meses. El estudio concluyó que «la administración de NADH oral se asoció a una disminución de la ansiedad y de la frecuencia cardíaca máxima, tras una prueba de esfuerzo, en los pacientes con síndrome de fatiga crónica».

En particular, Galán prescribe estos tratamientos a pacientes con covid-19 persistente y a quienes presentan fatiga o baja energía. También los recomienda para «todo aquel que tenga una actividad muy estresante y que someta su sistema a gran estrés metabólico, a nivel de ejercitarse, o de trabajo intelectual o estrés laboral o psicológico. Eso hace que tu cuerpo consuma NAD y puede ser interesante que lo tomes. Hay evidencia nueva de que en etapas iniciales de deterioro cognitivo del alzhéimer, mejora plasticidad neuronal y recuperación y otros parámetros cognitivos».

Inyecciones de NAD

«Lo que sabíamos hasta ahora era que tomar precursores de NAD por vía oral va muy bien para todas esas cosas, utilizando varios precursores, como el NMN, que es la que tiene más estudios detrás», dice Galán. Sin embargo, aclara, «lo cierto es que a nivel bioquímico, la propia molécula del NAD cuando la metemos por vena no puede entrar en las células. La molécula se tiene que transformar en Nicotinamida Ribósido para entrar en las células y dentro de las células se vuelve a transformar en NAD. A nivel bioquímico, tiene un par de grupos que no pueden entrar en la célula y tiene que soltarlos para poder entrar».

En cuanto a los sueros de NAD, entonces, «lo cierto es que los reportes de los pacientes son muy buenos, tienen los efectos que esperamos de ellos. Cuando miramos en sangre los niveles de NAD después de poner estos sueros, inicialmente no suben, pero luego sí, y esto quiere decir que se está metiendo en las células y luego ya se queda en el suero. Los reportes de los pacientes son buenos. Es seguro hacerse eso. Lo que pasa es que no tenemos estudios. Necesitamos estudios que digan si es más efectivo administrarlo por vía oral o por vena. Hay muchas clínicas en Estados Unidos que están haciendo estos tratamientos y no entiendo muy bien por qué no están haciendo estudios al respecto», señala Galán.

Esta falta de evidencia no es el único obstáculo para que estos tratamientos se popularicen. «Hay una particularidad con el NAD intravenoso que echa para atrás a gente que se plantea hacerlo, tanto a clínicas como a pacientes, y es que tiene que pasar de forma muy lenta. Hablo de estar unas 3 horas enganchado a la vía. De lo contrario, cuando lo pasas en minutos, los pacientes describen que sienten todo su interior en llamas. Te vas acostumbrando según vas recibiendo las subsecuentes inyecciones, pero lo cierto es que, cuando lo pasas rápido, te notas muy frágil durante un rato. Si lo pasas lento, no.

En cualquier caso, falta evidencia que demuestre los beneficios de utilizar la NAD en forma de inyecciones como las que se aplican Hailey Bieber y Kendall Jenner. «¿Es eso mejor que darlo por boca como llevamos haciendo desde hace tiempo? No puedo decirlo, porque falta evidencia. Pero en vía oral, la evidencia es muy buena. Y la gente que se lo ha puesto en vena también nota beneficios», observa Galán.

envejecimiento.El envejecimiento no se da en todo el organismo al mismo tiempo, sino que es paulatino y afecta de distintas formas a cada sistema.

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Laura Miyara

El envejecimiento es un proceso inevitable que nos ocurre, más tarde o más temprano, a todos. Aunque las señales externas son fáciles de detectar (canas, caída del pelo, arrugas), en realidad, envejecer es algo más complejo de lo que podría parecer a simple vista.

Lo primero que debemos entender es que el envejecimiento se dispara en distintos momentos en cada parte del cuerpo. «Normalmente el envejecimiento, como es un proceso multifactorial, afecta de diferente forma a cada órgano. No se puede hablar de un conjunto en envejecimiento, sino que cada sistema, cada órgano en el organismo, va envejeciendo de una manera diferente y unos muestran estos procesos de envejecimiento más tempranamente que otros», explica Dámaso Crespo, médico investigador y vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). De hecho, las señales de envejecimiento en un órgano determinado o una parte del cuerpo no implican ni están necesariamente relacionadas con un nivel de degeneración a nivel del organismo en su totalidad.

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Laura Inés Miyara
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Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.