Guía para donar sangre: ¿a quién puedo donar y quién me puede donar a mí?

UXÍA RODRÍGUEZ / LAURA PLACER LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

La donación de sangre se define como un acto voluntario, altruista, anónimo, universal y gratuito
La donación de sangre se define como un acto voluntario, altruista, anónimo, universal y gratuito La Voz de la Salud

En el Día Mundial del Donante de Sangre repasamos todos los requisitos de un proceso sencillo que no dura más de 20 minutos y para el que se necesitan más voluntarios

14 jun 2022 . Actualizado a las 18:18 h.

La sangre es indispensable para la vida. Cualquiera de nosotros puede necesitar una transfusión en cualquier momento. El problema es que no hay un sustituto artificial para ella y que solo se puede almacenar durante un tiempo limitado. Por eso, todos los días en todos los puntos del país es necesario recoger donaciones de sangre. En Galicia, sin ir más lejos, se necesitan entre 400 y 500 donaciones cada 24 horas para que los hospitales puedan mantener su labor asistencial.

La sangre y los componentes sanguíneos contribuyen, no solamente a salvar vidas, sino también a mejorar la calidad de vida de un gran número de personas. Cada 3 segundos alguien necesita sangre en España, pero solo el 5 % de los posibles donantes dona sangre al año. Para que nos podamos hacer una idea, un enfermo de leucemia puede necesitar hasta 200 bolsas de sangre, un parto que se complica hasta 10 bolsas, un trasplante de hígado entre 30 y 200 bolsas, un accidente de tráfico entre 20 y 30... Y así una larga lista de circunstancias en las que la sangre es cuestión de vida o muerte.

Marisa López, directora de la Axencia Galega de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS), recuerda en el Día Mundial del Donante de Sangre que es «tremendamente importante porque la sangre no se puede fabricar, no hay ninguna otra terapia que sustituya a una transfusión. Es un acto sencillo, realmente una donación de sangre no lleva más de 15 o 20 minutos y de una donación obtenemos tres componentes insustituibles (glóbulos rojos, plasma y plaquetas), es decir, con una donación podemos salvar hasta tres vidas o ayudar a tres pacientes. Además, cuando hablamos de donación pensamos en pacientes quirúrgicos, intervenciones urgentes, trasplantes… Pero no nos podemos olvidar de los pacientes crónicos, sobre todo, oncológicos. Alrededor del 75 % de las intervenciones que requieren una transfusión son de pacientes crónicos que necesitan este soporte hemoterápico».

La sangre

La sangre es un tejido líquido que recorre el organismo, a través de los vasos sanguíneos que transporta las células necesarias para llevar a cabo las funciones vitales (respirar, formar sustancias, defenderse de agresiones). La cantidad de sangre de una persona está en relación con su edad, peso, sexo y altura. Una persona adulta tiene entre 4,5 y 6 litros de sangre, es decir, un 7% de su peso corporal.

Los componentes de la sangre

Glóbulos Rojos

También llamados hematíes o eritrocitos. Son las células más numerosas de la sangre (cada persona tiene entre 4.500.000 y 5.500.000 por milímetro cúbico de sangre). Se encargan de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta el resto de los tejidos. La proteína que se encuentra en el interior y que une el oxígeno se llama hemoglobina. La hemoglobina es roja y da este color a la sangre. Se conservan durante 42 días.

Glóbulos Blancos

También reciben el nombre de leucocitos. Son menos numerosos que los hematíes (entre 6.000 y 8.000 por milímetro cúbico de sangre). Se ocupan de defender el organismo contra el ataque de bacterias, virus, parásitos y hongos.

Plaquetas o trombocitos

Son fragmentos celulares que participan en la protección de la pared de los vasos sanguíneos, forman un «tapón plaquetario» para impedir el sangrado en el lugar de la lesión y producen diversas sustancias que ayudan a la cicatrización de las heridas. Hay entre 250.000 y 350.000 por milímetro cúbico de sangre. Se conservan durante 5 días.

El plasma

Es el líquido de color amarillento compuesto en su 90% por agua, siendo el resto proteínas, glúcidos, lípidos, hormonas, potasio y sodio, entre otras sustancias. En él flotan el resto de componentes de la sangre y las proteínas de la coagulación. Se conserva un año.

¿A quién puedo donar y quién me puede donar a mí?

A+, A-, B+, B-, AB+, AB-, O+ y O-. En la mayoría de los casos, los pacientes reciben sangre de su mismo grupo sanguíneo, sin embargo, las personas del grupo O-, pueden donar sangre a cualquier persona, son «donantes universales», aunque solo pueden recibirla de otro O-. Del mismo modo, los individuos AB+ se denominan «receptores universales». Aquí te dejamos el cuadro de compatibilidades.

Un poco de historia

En 1900, el patólogo alemán Karl Landsteiner comenzó a mezclar sangre de diferentes personas, encontrando que algunas mezclas eran compatibles, mientras que otras no lo eran.

Descubrió que, en la superficie de los hematíes, existían dos tipos de proteínas marcadoras o antígenos que denominó A y B. Observó, además, que el plasma contiene también dos tipos de anticuerpos que reaccionan con las proteínas de los glóbulos rojos y que llamó anticuerpos Anti-A y Anti-B. De esta manera estableció cuatro tipos de grupos sanguíneos: Grupo A, Grupo B, Grupo AB, Grupo 0.

Partiendo de esta caracterización estableció la compatibilidad entre los distintos grupos según las reacciones que se producían, ya que los anticuerpos que posee cada grupo sanguíneo reaccionan cuando se introducen en el torrente sanguíneo hematíes con antígenos «extraños»: Anti-A contra antígenos A y Anti-B contra antígenos B.

Landsteiner continuó investigando sobre el tema, puesto que seguían produciéndose reacciones transfusionales y, así, descubrió, en 1940, el factor Rhesus durante sus experimentos con macacos Rhesus. Este sistema comprende varios antígenos, el más importante es el factor D. Este factor se encuentra en la sangre del 85 % de las personas, que se denominan Rh positivas, mientras que el 15 % restante que carece de este factor, son Rh negativas. De esta manera, cuando se va a realizar una transfusión hay que atender la compatibilidad de los dos factores.

La Organización Mundial de la Salud recomienda una tasa de 40 donantes por cada 1.000 habitantes. Galicia, según los últimos datos del año 2021, es la cuarta comunidad en donación de sangre con una tasa de 39,49. ¿Son suficientes? «Hay que tener en cuenta que esas 106.287 donaciones que obtuvimos el pasado año en Galicia, provienen de 76.145 donantes. Aunque las cifras son muy buenas, no podemos olvidar que todo nuestro soporte descansa en 76.000 personas. Tenemos que trabajar mucho más con los donantes más jóvenes y los donantes de primera vez. Solo un 9,4 % de las donaciones del año pasado eran de donantes nuevos» recuerda Marisa López.  Además, hay que tener en cuenta que en Galicia un 25 % de la población tiene más de 65 años. «A veces falta el empujón, no nos gustan las agujas, nos da pereza dar el paso… Necesitamos más donantes de sangre», insiste la directora de la Axencia Galega de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS).

¿Cuáles son los grupos más necesarios? «Siempre tenemos dos o tres grupos en el foco. El cero negativo es el donante universal y es un colchón que sirve para cualquier receptor. Pero solamente lo tiene el 7 % de la población en Galicia y hay que decir que este grupo es especialmente generoso porque el año pasado representaron el 8,2 % de todas las donaciones, es un grupo muy comprometido con la donación. Después, poblacionalmente en Galicia, los dos grupos más frecuentes son el A positivo y el 0 positivo», explica. 

Pasos para donar sangre

1. El donante acude a un punto de extracción y se recogen sus datos personales. 

2. El profesional sanitario realiza al donante una entrevista, un cuestionario de salud y una mínima exploración médica.

3. La extracción dura entre 5 y 10 minutos y se extraen 450 ml de sangre, mediante material estéril, de uso único y desechable. 

4. Tras la donación, se debe esperar unos 10 minutos para recuperarse, beber y tomar algún alimento ligero. Incorporarse a la actividad normal evitando grandes esfuerzos físicos.

¿Puedo donar sangre?

Aquí entran en juego varios factores aunque, por regla general, cualquier persona sana entre los 18 y los 65 años de edad, con un peso mínimo de 50 kg, puede ser donante de sangre.

Hay algunos criterios que te excluirán de la donación directamente.

En líneas generales, los hombres pueden donar 4 veces al año y las mujeres 3, dejando pasar dos meses entre donación y donación.

Todas estas limitaciones dificultan que aumente el número de nuevos donantes de sangre, pero el mensaje debe ser claro, sobre todo, en la época que comienza: «Afrontamos la época de verano, que es complicada. Nuestra comunidad recibe muchos visitantes y nuestro stock tiene que estar bien dimensionado para dar respuesta a cualquier necesidad que pueda surgir. Pido a todas las personas que  pongan en la agenda la donación antes de salir de vacaciones», dice la directora de ADOS.

Donación por aféresis

Cuando una persona «dona sangre» de manera convencional, o lo que es conocido como «donación de una bolsa de sangre total», a las pocas horas esa bolsa se fracciona en el laboratorio del Centro de Transfusión en los tres componentes principales: glóbulos rojos, plaquetas y plasma. A cada enfermo se le aplica aquel componente que precisa.

En una donación de sangre total se extraen mediante una punción en la vena 450 cc de sangre con todos sus componentes. En las donaciones por aféresis, tras un proceso de separación, se selecciona un componente sanguíneo y se devuelven los demás al donante. La donación dura un poco más, ya que es necesario que el separador extraiga la sangre, escoja el componente sanguíneo seleccionado, y devuelva al torrente sanguíneo el resto. Los requisitos son los mismos que para una donación convencional y la recuperación es inmediata, ya que el donante conserva prácticamente el mismo volumen de sangre que antes de donar. Dado que las plaquetas y el plasma con sus proteínas se regeneran rápidamente, se puede repetir el procedimiento a los 15 días (excepto para la donación de glóbulos rojos), y alternar con la donación de sangre total, siempre que se respete el intervalo mínimo de dos meses. Además de que el número de donaciones por voluntario es mayor, el número de personas a las que puede ayudar por pinchazo también lo es. Se calcula que una extracción de plaquetas por aféresis puede equivaler a cinco donaciones por el método convencional.