¿Cómo saber qué virus tienes?: estos son los síntomas del covid por ómicron, el resfriado y la gripe

Uxía Rodríguez Diez
UXÍA RODRÍGUEZ LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

La Voz de la Salud | Istock

La nueva variante del covid-19 convive ya con el resto de virus respiratorios propios de esta época del año, una tormenta perfecta que hace prácticamente imposible un diagnóstico clínico

24 ene 2022 . Actualizado a las 15:59 h.

¿Mocos, tos, dolor de cabeza, cansancio? Puede que en estos momentos tengas una combinación de todos estos y otros síntomas. ¿Será covid-19 o un resfriado común? ¿Ya ha llegado la gripe? Lo primero que tienes que saber si estás leyendo esto es que, ahora mismo, la tormenta perfecta existe. Invierno, una transmisión acelerada debido a la variante ómicron, un cambio en algunos de los síntomas más reconocibles del covid, la convivencia con otros virus respiratorios... A todo esto hay que sumar la Navidad con una interacción que se multiplica y, sí, el cansancio tras tantos meses de pandemia con la consecuente relajación de algunas medidas como el uso de mascarilla.

«En esta semana epidemiológica, la 51, tenemos que conocer que circulan en nuestro país todos los virus respiratorios. En el momento presente, tanto las redes de vigilancia como las redes asistenciales de los servicios hospitalarios de microbiología, documentan de manera simultánea la circulación del SARS-CoV-2, de gripe (fundamentalmente del tipo A, aunque también se aíslan algunos virus B y de, manera excepcional, se han documentado dos virus de la gripe C), otros virus respiratorios como el sincitial, parahinfluenza, rinovirus e, incluso, coronavirus que denominamos estacionales, fundamentalmente dos (el 229E y el OC43)», explica José María Eirós, catedrático de Microbiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid y director del Centro Nacional de Gripe de Valladolid.

Es decir, todos estos tipos de virus están conviviendo, cocirculando. El hegemónico, el más prevalente, es el el SARS-CoV-2 y, en consecuencia, siempre que asistimos a un cuadro de infección respiratoria, «todo hace pensar que, o se establece un diagnóstico microbiológico para catalogar el virus, o es muy complicado distinguirlo», indica el experto que remarca lo siguiente: «Esto es particularmente interesante en este momento del año donde el SARS avanza mucho, con esta elevada tasa de transmisión comunitaria cualquier persona con "catarro" podría tener covid-19. Hay que tener una actitud lo más racional posible ante cualquier señal: aislamiento, autocuidado y cuidado de los demás».

Pero vamos a ir por partes, con toda la cautela que la pandemia nos ha enseñado. «Hay que hablar desde la prudencia porque todavía no tenemos suficientes datos. Lo que vemos en otros países de nuestro entorno y estamos viendo ya aquí es que la evolución de ómicron es explosiva. Tiene una capacidad de contagio un 500 % superior a la cepa original de Wuhan. Aquí pasa lo de siempre, lo lógico, cuando compiten dos equipos de fútbol, acaba ganando el mejor. El que más rápido contagia acaba ganando. Hay que tener una cosa muy clara: no gana la variante que más enfermedad produce; si los enfermos son graves, van al hospital o mueren, dejan de contagiar. El principio de la virología es que el virus quiere sobrevivir y lo que hace es contagiar mucho y matar menos, esa sería la evolución normal, que no es lo que hemos visto con las variantes anteriores», analiza Enrique Míguez, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña.

 

Covid-19 variante ómicron

Según el estudio ZOE Covid realizado en Reino Unido, más de la mitad de las personas que presentan síntomas de un resfriado tienen, en realidad, covid-19.

La variante que lo ha revolucionado todo (B.1.1.529) fue identificada en Sudáfrica en noviembre del 2021 y, desde entonces, ha ido relegando a delta país a país. ¿Qué se sabe de ella? Todavía es pronto, pero hay varios puntos que parecen claros: es muchísimo más contagiosa, tiene una mayor probabilidad de reinfectar y escapa más a las vacunas. ¿El lado bueno? La inmunización sí protege de la enfermedad grave y lo que se está viendo en la gran mayoría de contagios con ómicron es que los síntomas son leves, muy parecidos a los de un resfriado común. Un lado bueno, sí, pero que también complica las cosas.

María del Mar Tomas, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades infecciosas y Microbiología, explica que «la información se va actualizando día a día, pero hay estudios in vitro, en laboratorio, que indicarían que la variante ómicron tiene menor infectividad en las células del pulmón. Ya estamos viendo los síntomas en la población y son leves en vacunados. Lo ideal es tener tres dosis, por lo tanto, hay que seguir vacunando».

¿Cuáles son esos síntomas? Según los últimos estudios de los Centros de Control de Enfermedades (CDC) de EE.UU., los síntomas de la nueva variante son la tos (más esporádica), la fatiga y la congestión o la mucosidad nasal. Sí, hay goteo nasal, algo que no se veía con las variantes anteriores. «Si tienes mocos no es covid», se escuchaba a menudo hace meses. Esto ya no vale.

Por si fuera poco, no se suele perder el olfato y el gusto con ómicron. La anosmia y la ageusia, que eran claves para diferenciar el covid-19 hasta ahora, ya no son comunes. Sí se da dolor muscular leve durante algunos días, dolor de garganta y cefaleas. «También se están reportando ritmos cardíacos elevados», señala María del Mar Tomas, científica del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic). Además, ya no suele verse esa falta de aire, esa dificultad para respirar, que también era típica.

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«De todos los casos que tengo, que son bastantes, solo una persona ha notado la pérdida de olfato. Al principio casi todos lo referían y era un síntoma al que la gente estaba muy atenta», confirma el doctor Sergio Cinza Sanjurjo, vocal de la Junta Directiva Nacional de SEMERGEN (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria), que da una pequeña pista: «con ómicron estamos viendo una explosión, en uno o dos días se contagian todos en casa. Con un catarro o una gripe se van contagiando más lentamente, a lo largo de dos o tres semanas pueden ir infectándose todos los convivientes. Lo que más me está llamando la atención con esta variante es lo rápido que cae todo el mundo. Ahora mismo casi todos los contactos dan positivo».

Aquí va la advertencia del médico: «Si alguien tiene esos síntomas que no dé por hecho que es un catarro como el de otros inviernos, la clínica del covid-19 es exactamente igual a un resfriado al estar vacunados. Es una de las cosas que perseguimos con la inmunización y lo hemos conseguido, que curse como un cuadro leve. Pero hay que ser prudentes por el grado de contagiosidad».

«El catarro dura, como mucho, tres días o cuatro. La gripe es una infección que machaca mucho y el cuadro del que hablamos dura alrededor de una semana con síntomas fuertes, muchos días con fiebre alta, mucho dolor de cuerpo… Lo que estamos viendo ahora mismo con los casos de covid es que la mayoría tiene algún síntoma en algún momento, pero de manera bastante pasajera. Dos o tres días, cuatro el que más, y lo que más suele molestar es la cefalea. Cada persona es un mundo, pero en términos generales se pasa de forma leve. El covid de ahora es más parecido a un catarro que a una gripe. Hace exactamente un año era al revés, era un cuadro más largo y clínicamente afectaba mucho más. Hablamos siempre de las personas que no ingresan», recalca el doctor Cinza. 

Resfriado común

Todos los expertos, todos los estudios y la experiencia de otros países a los que ómicron llegó antes coinciden en que que catarro y covid son ahora hermanos gemelos, no son iguales, pero lo parecen.

 «Ahora mismo es imposible diferenciarlos. Un catarro de una gripe , porque un catarro es un cuadro con congestión nasal, poco más que eso. Mientras que la gripe suele presentar fiebre alta, es un cuadro más general con dolor de cuerpo, estamos más machacados. Puede dar también congestión nasal, dolor de garganta y dolor de cabeza, pero lo que la diferencia es ese gran malestar general. El problema es que el covid se puede confundir con cualquiera de los dos. Puede dar de forma más leve, que es lo que estamos viendo ahora, con congestión nasal, algo de tos, muy poco o nada de fiebre… Si es en no vacunados o pacientes con alguna patología, acaba desarrollando fiebre más alta y esa tos persistente seca más característica», amplía Sergio Cinza Sanjurjo.

«El resfriado común es más leve. Los síntomas se circunscriben a las vías respiratorias altas, moco, sensación de acorchamiento, dolor de garganta y ya. Estornudos frecuentes. Es mucho más autolimitado en el tiempo y tiene menos afectación general», recuerda José María Eirós.

«Tenemos distintos virus respiratorios, sí; tenemos virus sincitial, sí; tenemos gripe, poca; tenemos coronavirus, muchísimo. Es una cifra indecentemente alta», insiste Enrique Míguez.

Gripe

«El sistema de vigilancia de la gripe en España está notificando una actividad que ya no es basal, que en algunas comunidades es moderada. La gripe va entrando. Está habiendo una transición hacia la circulación de virus gripales que en la temporada pasada no vimos. Estamos en diciembre y ya hay un paulatino incremento. La temporada de gripe se inicia el 1 de octubre y termina el 31 de marzo del año siguiente», recuerda el director del Centro Nacional de Gripe de Valladolid.

«La gripe es fundamentalmente un virus de niños y personas jóvenes, que complica a personas mayores y a aquellas con una patología de base. Desde el punto de vista clínico es muy variable, hay formas con muy pocos síntomas, otras similares a cuadros catarrales y otras de presentación mucho más severa. Su período de incubación es de uno a dos días y es muy característico por iniciarse de forma brusca. Cansancio (astenia), fiebre, escalofríos, tos y dolores musculares. En muchos casos aparece dolor de cabeza, cefaleas. La gripe suele durar como término medio unos siete días y deja un profundo cansancio residual. Tienen una entidad clínica muy potente», recuerda Eirós.

¿Qué tenemos que hacer entonces?

«¿Tienes síntomas? Prudencia, hay que limitar la interacción hasta que tengamos el resultado de un test», dice el miembro de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. «Para nosotros es muy importante hacer los test de antígenos en sintomáticos para manejar cada cuadro como corresponda. Una persona llega a mi consulta, me cuenta su cuadro y sin una prueba es muy difícil saber qué virus tiene».

El doctor habla del tratamiento: «en cuanto al tratamiento para aliviar los síntomas, tenemos paracetamol o ibuprofeno. No estamos hablando aquí de pacientes delicados que necesitan otro tipo de medicación. Para la población general, preferentemente paracetamol».

 «La incidencia es ahora mismo lo más importante. Solo se indican los test cuando hay síntomas, es lo único que nos puede hacer diferenciar unos cuadros clínicos de otros. Solo con la clínica es muy complicado. Hay algunos casos de gripe y hay catarros, pero es que la gran mayoría de los casos son de SARS-CoV-2. Ha habido algunas coinfecciones ya de gripe A y ómicron, pero no es nada abundante. Ómicron tiene una gran capacidad de transmisión, predominará sobre delta y también predominará entre los cuadros respiratorios», asegura María del Mar Tomas, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades infecciosas y Microbiología.

José María Eirós insiste en que «la manera de diferenciarlos es hacer estrategias de diagnóstico microbiológico directo, bien basadas en la detección de antígenos o bien basadas en la detección de genoma (la más común es la PCR). Dentro de la sensatez y la gestión de los recursos tenemos que ser capaces de detectar la actividad gripal porque, cuando se mezclen o convivan el SARS y la gripe, tendremos una afectación muy alta de las infecciones respiratorias. Hay que establecer el diagnóstico diferencial».

Pruebas, medidas de contención (mascarilla, distancia, ventilación) y vacunación. Las tres barreras que tenemos. «Con las vacunas, aunque se pierda inmunidad de anticuerpos con el paso del tiempo, tenemos también la inmunidad que depende de las células. Esto condiciona que la enfermedad sea más leve. Las vacunas y la inmunidad natural nos previenen de la enfermedad grave. En una población con una alta tasa de vacunación, lo esperable es encontrarnos con esta enfermedad tan leve que ni siquiera se puede distinguir de un catarro» explica Enrique Míguez, jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña.

Consejos

  • Ante cualquier síntoma de una enfermedad respiratoria: precaución. Los más sencillo, si el cuadro es leve, es hacerse un test de antígenos en casa.
  • Paracetamol o ibuprofeno. Mejor el primero, para aliviar los dolores y bajar la fiebre.
  • Los antibióticos tratan las infecciones bacterianas, no las infecciones virales.
  • Reposo. El organismo recupera fuerzas con el descanso.
  • Mucho líquido. Mantenserse hidratado bebiendo agua, zumos naturales e infusiones.
  • Incorpora también líquidos calientes. Tienen un efecto calmante y alivian la congestión.
  • Vitaminas y minerales. Refuerza el consumo de frutas y verduras.
  • Ventila tu casa. Aprovecha el momento de menos frío del día. Unos 10 minutos bastan para renovar el aire de una estancia.

Uxía Rodríguez Diez
Uxía Rodríguez Diez
Uxía Rodríguez Diez

A Rúa, Ourense (1986). Redactora Jefa de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.

A Rúa, Ourense (1986). Redactora Jefa de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.