Todo lo que necesitas saber sobre la tos: tipos, tratamiento y covid-19

Enfermera Saturada | La Voz de la Salud

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Tener tos no significa necesariamente estar enfermo
Tener tos no significa necesariamente estar enfermo La Voz de la Salud

Tener tos no es necesariamente sinónimo de estar padeciendo una enfermedad, aunque sí está presente en el cuadro de síntomas de muchas afecciones respiratorias

15 feb 2022 . Actualizado a las 15:23 h.

Aunque suele resultar molesta, la tos es una reacción normal del cuerpo que no tiene por qué indicar que estamos enfermos. El estímulo tusígeno tiene una función protectora de nuestras vías respiratorias. Con cada golpe de tos, nuestro cuerpo está tratando de expulsar ese moco o ese cuerpo extraño presente en nuestros pulmones, tráquea o garganta. La tos es, por tanto, una aliada que indica que hay algo en nuestro sistema respiratorio que no debería estar ahí.

¿Hay varios tipos de tos?

Claro que sí. Principalmente se divide en dos tipos: tos seca o no productiva y tos productiva.

La primera es esa tos que no mueve moco, es una tos irritativa y molesta que no produce expectoración. La segunda, las tos productiva, es esa tos flemosa que con cada golpe mueve mucosidad.

¿La tos es síntoma de enfermedad?

No tiene por qué, pero puede serlo. Podemos tener tos porque nos hemos atragantado y nuestro cuerpo está tratando de expulsar ese alimento que se ha colado por la vía respiratoria en vez de por la digestiva. También podemos tenerla porque hemos respirado partículas de polvo o humo que irritarán la mucosa de la tráquea y los bronquios y activarán el reflejo tusígeno. Pero también podemos tener tos como un síntoma más de enfermedades tan comunes como bronquitis, asma o gripe. Y sí, también es un síntoma de covid-19.

 

En pacientes con covid-19, ¿mientras hay tos hay riesgo de contagio?

 La tos, junto con la fiebre, es uno de los síntomas más habituales que nos hacen pensar en la infección por coronavirus. Con cada golpe de tos estaremos expulsando gran cantidad de virus a alta velocidad, pero esto únicamente sucederá mientras demos positivo en los test. Una vez que hayamos pasado la enfermedad es muy probable que continuemos varias semanas con tos, es un síntoma que permanece hasta casi un mes después en aproximadamente el 50 % de los infectados por coronavirus. Tienen tos persistente, pero ya no contagian.

¿Qué es la tos crónica?

 Para que una tos pase a considerarse crónica su duración debe ser superior a un mes, y puede deberse a una enfermedad latente o haberse quedado como secuela de algún problema de salud que hemos superado.

Este tipo de tos no debe confundirse con la llamada tos psicógena, que es aquella que tiene un componente psicosomático y se da en personas en estado de nerviosismo o incluso como costumbre antes de hablar.

Medicamentos para calmar la tos

 Los fármacos antitusígenos serán de un tipo u otro dependiendo de si su finalidad es calmar la tos productiva o la no productiva.

Los destinados a calmar la tos seca actuarán suprimiendo temporalmente ese reflejo a nivel central o a nivel periférico, y los más utilizados son los que contienen codeína o dextrometorfano en su composición.

En caso de tos productiva, los medicamentos tendrán la función de disminuir la viscosidad del moco (los mucolíticos) o la de estimular la expulsión de ese moco incrementando el movimiento ciliar de las vías respiratorias (los expectorantes).

¿Son buenos para la tos los humidificadores del aire?

Desde luego que sí. En caso de que la humedad del aire sea muy baja, algo que ocurre especialmente en invierno y en interiores por culpa de la calefacción, estos aparatos ayudarán a que las vías respiratorias tengan la humedad necesaria tanto para aliviar la mucosa como para facilitar la expulsión de moco. También ayudará mucho una ingesta adecuada de agua.

Las enfermedades más comunes del invierno se suelen presentar con tos, mocos o afonía.

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Lucía Cancela

Tos constante, mocos incipientes, afonía, dificultad para respirar… Llegó la vuelta al cole despues de la Navidad, y con ello el aumento de enfermedades respiratorias que visitan el día a día de los más pequeños de la casa. Algunas, incluso, llevan campando a sus anchas desde octubre, multiplicándose por días a medida que avanza el curso. 

Los niños tienden a padecer más enfermedades propias del descenso de las temperaturas, sobre todo, cuando pasan gran parte de la semana en contacto continuo con sus coetáneos. El sistema inmunológico, de unos y otros, no está igual de fortalecido que el de los adultos y por lo tanto, no tienen la misma capacidad defensiva ante agentes externos como son los virus o las bacterias. De igual forma, tampoco se puede asegurar que sus hábitos higiénicos sean los más recomendables. Comparten juguetes, comida, el lavado de manos suele ser menos frecuente, el suelo les parece un lugar apetecible y los estornudos no acaban, por regla general, en los codos. «Son cosas de la edad», ya lo decían los abuelos. 

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