Listeriosis: qué es, síntomas, alimentos peligrosos y prevención

Uxía Rodríguez Diez
U. RODRÍGUEZ LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

La listeriosis es una enfermedad grave, pero prevenible y tratable
La listeriosis es una enfermedad grave, pero prevenible y tratable

Es una infección grave causada por el microbio Listeria monocytogenes. Las personas, por lo general, se enferman con listeriosis después de comer alimentos contaminados | Alertan de la presencia de listeria en fiambre de cabeza de cerdo distribuido en Galicia

07 abr 2022 . Actualizado a las 10:29 h.

Cada cierto tiempo una alerta saca a primer plano todos los problemas sanitarios que pueden surgir por la contaminación de un alimento. Hace apenas unos días, decenas de niños se intoxicaron en Francia tras el consumo de pizzas congeladas de la marca italiana Buitoni. Estaban contaminadas con la bacteria Escherichia coli productora de toxinas Shiga y causante del síndrome hemolítico urémico: una enfermedad rara, con alta mortalidad, escaso tratamiento y que provoca daños renales y neuronales.

Ahora la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha alertado de la presencia de Listeria monocytogenes en la cabeza de cerdo de la marca Vicente López, con fecha de caducidad del 15 de abril del 2022.

Listeriosis

La listeriosis es una infección causada por el microbio Listeria monocytogenes. Esta bacteria se puede esconder en muchos alimentos para consumo humano. «Lo normal es que la adquisición sea por vía alimentaria. Es decir, la adquirimos al ingerir un alimento contaminado. Entra en nuestro aparato digestivo y, de ahí, si la cantidad de bacterias es suficiente, pasa del aparato digestivo a la sangre. Puede quedarse en la sangre o diseminarse a otros órganos, normalmente, al cerebro, causando meningitis o, en los casos más graves, encefalitis», explicaba Enrique Míguez, responsable de la Unidad de Infecciones del Chuac, a La Voz de Galicia, cuando hace dos años se produjo en Andalucía el mayor brote de listeriosis del país. Entonces provocó tres muertes, cinco abortos y afectó a 210 personas tras el consumo de carne mechada de Magrudis.

Los principales tipos de listeriosis son la invasiva y la no invasiva.

La no invasiva (gastroenteritis febril por Listeria) es una forma leve que afecta sobre todo a personas sanas. Los síntomas son diarrea, fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. El período de incubación es breve (algunos días). Los brotes de esta enfermedad se relacionan generalmente con la ingesta de alimentos que contienen gran cantidad de L. monocytogenes.

La forma invasiva es más grave y afecta a determinados grupos de alto riesgo, como las embarazadas, los pacientes en tratamiento por cáncer, sida o trasplantes de órganos, los ancianos y los lactantes. Se caracteriza por síntomas graves y una alta tasa de mortalidad (20-30 %). Entre sus síntomas se encuentran la fiebre, los dolores musculares, la septicemia y la meningitis. El período de incubación suele ser de 1 a 2 semanas, pero puede oscilar entre algunos días y 3 meses.

«La listeria es una bacteria patógena muy difícil de erradicar y que puede estar presente en un montón de entornos distintos», explica Jorge Barros, catedrático del Área de Tecnología de los Alimentos de la USC. «En las plantas de producción de alimentos es bastante fácil que pueda haber problemas ya que, en el momento en el que esa bacteria se introduce en la planta, es muy difícil de erradicar. Es tremendamente resistente, incluso a temperaturas bajas de uno o dos grados», asegura el experto.

Según la Aesan, «L. monocytogenes es un bacilo Gram positivo, anaerobio facultativo, que no forma endosporas. Tolera ambientes salinos, se multiplica en un amplio rango de pH (4,4-9,4) y temperaturas, pudiendo multiplicarse incluso a temperaturas de refrigeración, entre 2º C y 4º C, si bien su temperatura óptima de crecimiento es entre 30º C y 37º C. El cocinado a temperaturas superiores a los 70º C durante 2 minutos destruye la bacteria». Además, «es capaz de formar biopelículas o biofilms en gran variedad de superficies utilizadas en la industria alimentaria. El biofilm otorga a las bacterias una mayor resistencia a la eliminación, pudiendo persistir tras la limpieza y desinfección».

¿Cómo se transmite?

La principal ruta de transmisión al ser humano es el consumo de alimentos contaminados. Aunque el número de casos es pequeño, la alta tasa de mortalidad de esta infección la convierte en un importante problema de salud pública, según la OMS.

Al contrario de muchas otras bacterias causantes de enfermedades de transmisión alimentaria, L. monocytogenes puede sobrevivir y multiplicarse a las bajas temperaturas habituales en los refrigeradores. El consumo de carne contaminada con gran número de L. monocytogenes es la principal vía de infección. Además, puede transmitirse de persona a persona, sobre todo de la embarazada al feto.

Alimentos y listeriosis

Los alimentos más frecuentemente asociados con la listeriosis son los listos para el consumo refrigerados con una vida útil prolongada. En los brotes conocidos a nivel mundial, los alimentos implicados incluyeron productos cárnicos listos para el consumo como salchichas cocidas o patés, pescados ahumados, productos lácteos (quesos de pasta blanda, leche cruda y helados elaborados con leche cruda) y ensaladas preparadas, así como verduras y frutas frescas.

Los alimentos de mayor riesgo de contaminación por L. monocytogenes:

Alimentos listos para su consumo. Carne y pescados crudos, curados o ahumados en frío, patés, embutidos cocidos y curados, ensaladas preparadas

Leche cruda sin pasteurizar. Quesos blandos y semi-blandos y otros derivados lácteos elaborados con leche cruda sin pasteurizar (cuajadas, helados…)

Frutas y verduras crudas.

Personas de riesgo

La probabilidad de contraer la enfermedad es unas 20 veces mayor en las embarazadas que en otros adultos sanos. Puede ser causa de aborto espontáneo o muerte fetal. Los recién nacidos también puede presentar bajo peso al nacer, septicemia o meningitis. Los pacientes con VIH/sida tienen una probabilidad 300 veces mayor de sufrir listeriosis que las personas con un sistema inmunitario normal.

Se considera también grupo de riesgo a los adultos mayores de 65 años y a las personas con el sistema inmunitario debilitado. 

Síntomas y tratamiento

El período de incubación es muy variable, desde que uno se infecta pueden pasar entre once y setenta días con una media de un mes, hasta que aparecen los síntomas. «Uno, lo que va a tener es fiebre y, quizás, diarrea, pero las manifestaciones varían con la persona. El principal problema es que la listeria no tiene ningún síntoma específico que nos permita identificarla», cuenta el doctor Enrique Míguez. 

Las personas con listeriosis invasiva (cuando la bacteria se propaga más allá del intestino) tienen diferentes síntomas, dependiendo de si se está o no embarazada. En las mujeres que esperan un hijo los síntomas son similares a los de una gripe. La infección durante el embarazo puede causar aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro o infecciones potencialmente mortales en el recién nacido. En el resto de personas, los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio y convulsiones, además de fiebre y dolores musculares.

La única forma para obtener el diagnóstico de listeriosis es a través de un cultivo bacteriano. La listeriosis puede tratarse si se diagnostica pronto. Para tratar los síntomas graves, como la meningitis, se utilizan antibióticos. Cuando la infección se produce en el embarazo, la pronta administración de antibióticos previene la infección del feto o el recién nacido.

Prevención

L. monocytogenes presente en los alimentos muere por acción de la pasteurización y la cocción.

En general, las medidas para prevenir la listeriosis son las mismas que para prevenir otras enfermedades de transmisión alimentaria: manipulación de los alimentos en condiciones de seguridad y aplicación de las «Cinco claves de la OMS para la inocuidad de los alimentos».

1. Mantener la limpieza con la consiguiente desinfección de las superficies, utensilios y tablas para cortar.

2. Separar alimentos crudos y cocinados para evitar la contaminación cruzada.

3. Cocinar completamente los alimentos (65ºC) y mantenerlos calientes hasta su consumo.

4 Mantener los alimentos a temperaturas seguras. Refrigerar los alimentos a temperaturas inferiores a 5°C para limitar el crecimiento potencial de Listeria en alimentos susceptibles a la contaminación por dicha bacteria.

5. Usar agua y materias primas seguras. Lavar bien con agua corriente las frutas y hortalizas que vayan a consumirse crudas.

Las autoridades sanitarias francesas han emitido una alerta para retirar del mercado y evitar el consumo de las pizzas de la marca italiana Buitoni, concretamente de la línea Fraîch'Up, debido al fallecimiento de dos niños pequeños y la detección de decenas de intoxicaciones

Bacteria E.coli y síndrome urémico hemolítico: ¿por qué han muerto varios niños en Francia tras comer pizzas Buitoni?

UXÍA RODRÍGUEZ / LOIS BALADO

Síndrome urémico hemolítico (SUH). Es la afección grave que ha provocado la muerte de dos niños y decenas de intoxicaciones en menores en Francia. ¿Qué ha pasado? Todos los pequeños de entre 1 y 18 años (de media tienen siete años) tienen en común el consumo de pizzas congeladas de la marca italiana Buitoni, concretamente, de la línea Fraîch'Up, que no se comercializa en España. Las investigaciones mediante análisis epidemiológicos, microbiológicos y de trazabilidad han concluido que estaban contaminadas con la bacteria Escherichia coli productora de toxinas Shiga.

Vamos por partes. La bacteria Escherichia coli (E.coli) se encuentra en los intestinos de las personas y los animales, en el medioambiente y, a veces, también en los alimentos y el agua sin tratar. La mayoría de los tipos de E. coli son inofensivos y son parte de un tracto intestinal sano. Sin embargo, algunos causan enfermedades que pueden ser graves.

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Uxía Rodríguez Diez
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A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.

A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.