Jesús Quintero, hepatólogo pediátrico: «Si un niño se pone amarillo es motivo de urgencia y preocupación para los padres»

Uxía Rodríguez Diez
UXÍA RODRÍGUEZ LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Jesús Quintero, responsable de la Unidad de Hepatología y Trasplante Hepático Pediátrico del Hospital Vall d'Hebron
Jesús Quintero, responsable de la Unidad de Hepatología y Trasplante Hepático Pediátrico del Hospital Vall d'Hebron la voz de la salud

El responsable de la Unidad de Trasplante Hepático Pediátrico del Hospital Vall d'Hebron hace un llamamiento a la calma y desgrana todo lo que sabemos de los casos de hepatitis aguda grave de origen desconocido

29 abr 2022 . Actualizado a las 18:41 h.

Casi doscientos casos de hepatitis aguda grave detectados en niños, la mayoría en menores de cinco años. Los pacientes se reparten por todo el mundo, aunque el mayor número de afectados está en Reino Unido. En España son 22 los casos reportados, pero esta cifra, probablemente, seguirá aumentando durante los próximos días. El 10 % de los pacientes han necesitado un trasplante de hígado. Por ahora, la causa de esta nueva enfermedad todavía es desconocida aunque todo apunta a que detrás de ella está un adenovirus, en concreto, el F41. El doctor Jesús Quintero, responsable de la Unidad de Hepatología y Trasplante Hepático Pediátrico del Hospital Vall d'Hebron, analiza todo lo que sabemos, hasta ahora, de estos casos de hepatitis. 

—Nos gustaría que nos ayudara a entender lo que está ocurriendo con esta hepatitis infantil de origen desconocido de la que se han detectado casos en 14 países. ¿Debemos hacer un llamamiento a la calma?, ¿por qué?

—Tenemos un aumento de los casos de hepatitis agudas en niños, pero esta incidencia es mucho mayor en Inglaterra que en España. Allí, desde finales del año pasado hasta ahora, han tenido 114 casos. Además, hay un alto porcentaje de ellos que han tenido una evolución grave. Así que esta es la realidad en Inglaterra, en España tenemos una situación epidemiológica muy distinta, hemos podido trazar únicamente 13 casos (tres de ellos en Galicia), todos han sido con goteo, es decir, hablamos de meses y solo uno ha necesitado un trasplante. El problema aquí está en la definición que se ha hecho en Reino Unido y que se ha trasladado al resto de países a través de esa alerta internacional. Debemos estar alerta ante la aparición de nuevos casos, pero no tiene que haber una alarma social. De momento, la magnitud del problema no es suficiente para alarmar a la sociedad. Todo apunta a que es un virus, cada vez se relaciona más con el adenovirus (concretamente con el tipo F41) y lo que vemos es que su nivel de transmisión no tiene nada que ver con la del coronavirus. Esto es importante porque la gente tiene mucho miedo por lo que acabamos de vivir , pero lo que estamos viendo con esta hepatitis es que alrededor de un caso no aparece una explosión, son bastante aislados, excepto algunos en Inglaterra que tienen relación. 

—Es decir, lo que estamos viendo es que no es tan contagioso como el SARS-CoV-2, y tampoco como otros adenovirus. 

 —Efectivamente, pero aquí entran varios interrogantes. Lo que tenemos que saber es si es que el virus no es tan contagioso o es que tiene que haber una sostenibilidad personal, o alguna predisposición genética, o algún segundo virus que haga que este adenovirus produzca una lesión más grave… Son cosas que no sabemos, lo que es obvio es que el mecanismo de transmisión no es tan efectivo como el del coronavirus. 

 —Por ahora, en  España hay 22 afectados, ¿podríamos asistir a una explosión de casos o será más bien un goteo?

 —Yo creo que va a haber un goteo de casos y es muy probable que en España en los próximos días haya unos cuantos casos más. Primero, porque seguro que habrá más pacientes nuevos y también porque se van reportando a Salud Pública poco a poco los casos con carácter restrospectivo, desde el pasado uno de enero. 

—¿Qué es una hepatitis aguda y cómo de común es en niños?

—La nomenclatura nos hace daño porque lo hemos traducido directamente del inglés como hepatitis aguda grave y ya solo el nombre da sensación de alarma. La hepatitis es una inflamación del hígado, la causa que produce la hepatitis es indiferente, puede ser un virus, pero también un tóxico, un problema autoinmune… Es cierto que el porcentaje más alto está en las hepatitis causadas por virus. Hepatitis aguda quiere decir que tenías un hígado sano y que, de golpe, tienes una inflamación. En la definición de hepatitis aguda grave que hacen los ingleses ponen un límite por el número de transaminasas de las enzimas que están en el hígado. Entonces, ellos dicen que si en la analítica las transaminasas están por encima de 500, a eso le llamaremos hepatitis aguda grave. Eso no es lo normal para nosotros, que definimos la gravedad de la hepatitis por la disfunción que tiene el hígado. 

—¿Cuáles son los síntomas de alerta a los que los padres deberían estar atentos? 

—La gran mayoría de las hepatitis agudas son asintomáticas y se curan solas en días o, como mucho, en alguna semana. En el caso de este tipo de hepatitis aguda nueva, lo que vemos es que inicialmente alrededor de tres cuartas partes de los pacientes tienen sintomatología digestiva, como si fuera una gastroenteritis, con vómitos, diarrea o malestar general. No suelen tener fiebre y hay un porcentaje muy elevado que se ponen amarillos, tienen ictericia, en la piel o en la parte blanca de los ojos. La gran mayoría de los pacientes que tengan vómitos o diarrea van a tener una infección normal como cualquier niño. Lo que va a separarlo es la ictericia, si un niño se pone amarillo es motivo de urgencia y preocupación para los padres, esa sería la red flag, el signo de alarma. 

 —¿Podríamos hablar de un perfil de los niños afectados?, ¿hay algún factor de riesgo?

 —A día de hoy es una de las grandes preguntas que tenemos. Una de las posibilidades que se está barajando es que hayamos tenido niños un poco más protegidos de los adenovirus debido a las medidas del covid-19 y que ahora haya un aumento de la exposición. Pero estamos buscando si hay otro motivo, es decir, no solamente de esa infección por adenovirus, sino que tengan alguna predisposición especial esos pacientes. Todavía no se ha encontrado, la gran mayoría de los casos se da en menores de cinco años, que son pacientes que probablemente nunca hayan estado en contacto con los adenovirus y, cuanto más pequeño es el niño, parece que tienen mayor riesgo a presentar esta enfermedad. Hay que buscar si esos niños tienen algún tipo de predisposición, por qué estos pacientes y no otros han presentado una hepatitis aguda grave. 

 —¿Es normal que no conozcamos el origen de una hepatitis?

 —Las hepatitis agudas son relativamente frecuentes, lo que pasa que es una enfermedad bastante asintomática y no la detectamos. El hígado en pocos días se recupera y ya está. En la mayoría de ellas no buscamos su origen porque son poco graves y no tienen tratamiento específico, solo se tratan los síntomas, con paracetamol o ibuprofeno. Controlamos al paciente hasta que desaparece la elevación de transaminasas.  

—Usted es responsable de la Unidad de Trasplante Hepático Pediátrico del Hospital Vall d'Hebron. ¿Nos podría explicar qué le pasa al hígado de un niño con esta enfermedad para tener que llegar a someterse a un trasplante? El 10 % de los casos han necesitado un trasplante. 

 —Las hepatitis tienen un gran abanico de gravedades. Desde las banales, hasta las que provocan una disfunción en el hígado y deja de funcionar. Si deja de hacerlo tenemos la opción de que se recupere, pero otras veces llegamos a un punto de no retorno. Cuando vemos que eso ocurre, necesitamos un trasplante. 

 —¿Ha tratado algún caso de esta hepatitis?

—Sí, uno. Lo que pasa es que lo hemos sabido de manera retrospectiva. No teníamos esta alerta por lo que no éramos conscientes. El paciente está estupendamente bien en su casa. 

—Tenemos una alerta sanitaria que ha generado una alarma social. Qué le diría a todos los padres que ahora mismo están preocupados por esto.

 —Les diría que hay que dimensionar la magnitud del problema que tenemos delante, son trece casos en toda España. Gracias a la alerta sanitaria, todos los médicos y pediatras estamos muy atentos y es muy difícil que un paciente no sea diagnosticado de hepatitis aguda grave, seguramente hagamos sobre diagnóstico. Tenemos un sistema sanitario que trabaja muy bien en red, todos los pacientes recibirán el tratamiento que necesiten. No esperamos una explosión de casos, y los que hay, repito, no son motivo de alarma social. 

Raúl Rivas González es catedrático de Microbiología en Universidad de Salamanca

Raúl Rivas González, microbiólogo: «Si el adenovirus 41 está directamente implicado en estos casos de hepatitis aguda, tenemos un problema»

UXÍA RODRÍGUEZ

El adenovirus F 41 es ahora mismo uno de los principales sospechosos de estar detrás de la hepatitis aguda grave de origen desconocido que afecta a niños de 14 países. En Europa, se han encontrado casos en Reino Unido, que —a fecha del 28 de abril— notificó 111 (81 en Inglaterra, 14 en Escocia, 11 en Gales y 5 en Irlanda del Norte); Austria (2 casos); Bélgica (2 casos); Dinamarca (6 casos); Francia (2 casos); Irlanda (5 casos); Italia (17 casos); Alemania (un caso); Países Bajos (4 casos); Noruega (2 casos); Polonia (un caso); y Rumanía (un caso). A esto se le suman los 22 pacientes sospechosos en España -la Consellería de Sanidade confirmó en las últimas horas el tercero en Galicia- tras la última revisión de cifras realizada por Sanidad, que descartó tres casos inicialmente notificados. Todavía es muy pronto y hay muchas hipótesis sobre la mesa. Lo único que está claro es que esta nueva enfermedad no está relacionada con los virus que normalmente causan hepatitis porque no se ha detectado ninguno de ellos en ningún paciente. Raúl Rivas González es Catedrático de Microbiología en la Universidad de Salamanca y nos ayuda a entender qué son los adenovirus, cómo se propagan y por qué es un misterio el origen de esta nueva enfermedad.

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Uxía Rodríguez Diez
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A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.

A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.