¿Cuál es el mejor método anticonceptivo para ti? Guía para elegirlo

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

LA TRIBU

Hay múltiples métodos anticonceptivos para elegir, aunque la mayoría están pensados para mujeres.
Hay múltiples métodos anticonceptivos para elegir, aunque la mayoría están pensados para mujeres. iStock | La Voz de La Salud

Te explicamos todas las opciones que hay en el mercado y cómo utilizar cada una

10 ene 2022 . Actualizado a las 11:41 h.

La píldora anticonceptiva es uno de los grandes inventos del siglo XX. Su distribución supuso una verdadera revolución en cuanto a la liberación de las mujeres, permitiéndoles tomar decisiones sobre su vida reproductiva como nunca antes había sido posible hasta entonces. Pero hoy, la píldora está lejos de ser el único método anticonceptivo en el mercado. Desde preservativos hasta implantes, pasando por parches, anillos vaginales y espermicidas en distintos formatos, encontrar un método que se ajuste a tus necesidades es más fácil que nunca. Incluso, en muchos casos, se trata de opciones de venta sin receta.

A la hora de elegir un método anticonceptivo, lo primero es conocer todos los que hay disponibles. Antes de eso, la lección básica. ¿Qué es un método anticonceptivo? Es un tratamiento diseñado para impedir la fecundación, evitando de esta forma el embarazo. Hay distintos tipos de métodos anticonceptivos y cada uno de ellos tiene ventajas y efectos particulares. Hoy, respondemos a todas tus dudas.

Laura Miyara

Métodos de barrera

Los métodos anticonceptivos de barrera son aquellos que imponen un obstáculo físico que impide que los espermatozoides lleguen al óvulo. Son de venta libre sin receta y, además, son los únicos que previenen las infecciones de transmisión sexual. Entre ellos se encuentra el preservativo masculino o externo, que es uno de los métodos anticonceptivos más antiguos y de uso extendido, pero también existe el preservativo femenino o interno. Este último se coloca recubriendo las paredes de la vagina y la vulva para impedir el paso de los espermatozoides. Se trata de dispositivos desechables de uso único. En ningún caso debes reutilizar un preservativo.

Otro método de barrera es el diafragma, una pieza de látex o silicona con forma de semiesfera que se inserta en el fondo de la vagina, cubriendo el cuello del útero e impidiendo que los espermatozoides ingresen en el órgano. Para ser efectivo, el diafragma debe permanecer en su sitio 6 horas después de la eyaculación. Se utiliza en conjunto con la aplicación de geles espermicidas para una máxima efectividad, y es reutilizable. También están los capuchones cervicales que funcionan de forma similar al diafragma, cubriendo el cuello del útero. Estos son de uso único y desechables, y deben acompañarse también de la aplicación de un espermicida.

Métodos hormonales

Estos métodos utilizan hormonas para impedir que el óvulo sea fecundado. Actúan sobre el ciclo menstrual y están compuestos, generalmente, por una o dos hormonas (estrógenos y gestágenos) similares a las que produce el organismo femenino. En esta categoría entran las píldoras, que pueden ser de solo gestágenos o combinadas.

Las píldoras anticonceptivas combinadas contienen hormonas y se toman diariamente durante 21 o 28 días. Por su parte, las píldoras de gestágenos contienen solo un tipo de hormona y se deben tomar a la misma hora cada día, sin descanso. El principio de funcionamiento de ambas se basa en impedir la ovulación, lo que imposibilita que se dé la concepción. 

La ginecóloga Lorena Serrano, que divulga información sobre salud sexual a través de su cuenta de Instagram Hello Gyn, señala: «Uno de los aspectos que más preocupan a las mujeres son los efectos no deseados de los anticonceptivos hormonales combinados. En realidad, ni son frecuentes, ni todas las mujeres los sufren. Sin embargo, es importante que las mujeres sean informadas de los posibles riesgos. Por un lado, podemos hablar de los efectos más frecuentes como las náuseas, el sangrado entre ciclo y ciclo (el llamado “spotting”) o cambios en el deseo sexual. Otro de los posibles efectos es el leve aumento de riesgo de la formación de trombos o coágulos en la sangre, aunque el riesgo total es muy bajo y depende más de otros factores que presenta cada mujer. Para tener una idea, el riesgo de desarrollar un tromboembolismo venoso en una mujer que no tome la píldora es de 2 por cada 10.000 mujeres al año. En mujeres que toman anticonceptivos combinados este riesgo aumenta a 12 por cada 10.000. Es un aumento muy leve en términos absolutos. En el caso del infarto o accidente cerebrovascular, el riesgo es todavía menor, siendo extremadamente infrecuente. Otro de los aspectos que preocupan es el riesgo del desarrollo de cáncer de mama o de cérvix, el cual es muy bajo y se reduce al dejar de tomarlas».

Para quienes no quieren tener que acordarse de tomar la píldora cada día, existen otros métodos anticonceptivos hormonales. Una opción es el anillo vaginal, un aro flexible de látex, de 5 centímetros de diámetro y 4 milímetros de grosor, que se inserta en la vagina y libera hormonas para que sean absorbidas por la mucosa vaginal. El anillo se lleva puesto durante tres semanas, con un descanso en la cuarta.

También se puede optar por un parche, que se coloca sobre la piel y libera las hormonas para que sean absorbidas por vía cutánea. Los parches se cambian cada semana, descansando cada tres semanas. Otra posibilidad es un anticonceptivo inyectable, que se administra mediante una dosis trimestral y contiene una única hormona.

Para quienes buscan una anticoncepción más duradera, lo mejor es un implante subdérmico. Estos implantes son varillas de acetato de vinilo-etileno que se colocan en el antebrazo mediante una incisión y liberan hormonas durante un período de hasta 5 años. En caso de querer planificar un embarazo, es posible extraerlo en cualquier momento.

Dispositivo intrauterino (DIU)

El DIU es uno de los métodos anticonceptivos más populares, ya que es sumamente práctico y duradero. Se trata de un pequeño dispositivo plástico en forma de T que contiene o bien hormonas, o bien cobre. Se coloca insertándolo dentro del útero, por lo que requiere de intervención médica. Funciona obstaculizando el avance de los espermatozoides y dura unos 5 años. Se puede extraer, también, con intervención médica.

José Cruz Quilez Conde, ginecólogo del Hospital Universitario Barsuto de Bilbao y portavoz de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), explica: «El DIU está rodeado de mitos, como que no es adecuado para mujeres que no han tenido hijos. Esto es falso, incluso existen DIUs para mujeres muy jóvenes. El DIU es un método de efectividad altísima y muy discreto, que puedes llevar sin que nadie se entere y no requiere de constancia en la administración».

Espermicidas

Son químicos que se colocan en la vagina justo antes tener sexo y, aunque su nombre parecería indicar que matan a los espermatozoides, este no es su efecto. Los espermicidas evitan el embarazo bloqueando la entrada al cuello uterino para que el esperma no llegue al óvulo, y haciendo que los espermatozoides no se puedan mover bien y sean más lentos. Dado que su efectividad no es tan elevada, lo mejor es usarlos en combinación con otros métodos, como preservativos o diafragma. Están disponibles en distintos formatos: crema, gel, película, espuma y supositorios vaginales.

Esponjas

Las esponjas se insertan dentro de la vagina y tienen un funcionamiento similar al de los diafragmas y los capuchones cervicales. Obstruyen la entrada al útero por el cérvix para que los espermatozoides no puedan acceder al óvulo, y contienen espermicida. Son de uso único y en España no están a la venta en farmacias. 

Métodos permanentes

Existen métodos anticonceptivos que son permanentes. Se trata de alteraciones que se pueden hacer a la anatomía del cuerpo para evitar la llegada de los espermatozoides al óvulo. Estos métodos son la vasectomía, para hombres, y la ligadura de trompas, para mujeres. En el primer caso, se trata de un procedimiento quirúrgico que liga los conductos deferentes en el escroto mediante una incisión. De esta forma, los espermatozoides no llegarán a las vesículas seminales y no estarán presentes en el semen. El procedimiento se realiza con anestesia local y tarda unos tres meses en ser efectivo.

La ligadura de trompas se realiza mediante una laparoscopia con anestesia general y bloquea el acceso a las trompas de Falopio, evitando que los óvulos lleguen al útero. Es efectiva de manera inmediata.

Métodos naturales

Hay métodos anticonceptivos basados en el ciclo menstrual de la mujer, que llevan una cuenta detallada del estado de fertilidad cada día del mes para dar una aproximación de cuándo es seguro tener relaciones sexuales sin protección. Funcionan determinando el nivel de fertilidad cada día a partir de datos como el color y la textura del moco cervical (método Billings), o la temperatura basal del cuerpo (la temperatura más baja que alcanza el organismo en reposo), que se mide al despertar con un termómetro. A lo largo del ciclo menstrual, esta temperatura varía, lo que te permite estimar cuándo estás en tus días más fértiles. En esos días, deberás usar métodos anticonceptivos de barrera si tienes relaciones sexuales.

Estos métodos, explica Quilez Conde, son de efectividad baja, porque la temperatura corporal puede fluctuar por motivos no hormonales y, pese a los avances tecnológicos, las medidas pueden no ser exactas.

Métodos de emergencia

Si tu método anticonceptivo falla y necesitas prevenir el embarazo después de una relación sexual, puedes optar por un anticonceptivo de emergencia dentro de los 3 o 5 días posteriores a la relación sexual. Se trata de píldoras que se toman de forma oral. Lo importante en estos casos, señala Quilez Conde, es actuar rápido, ya que la efectividad de estos medicamentos disminuye cuanto más tiempo haya pasado desde la relación sexual.

«Las píldoras contienen hormonas que bloquean o retrasan la ovulación, y tienen una vida útil de 72 horas, en el caso de la píldora de progesterona, o 120 horas para la de acetato de ulipristal», explica el ginecólogo. Utilizado correctamente, este método evita entre un 55% y un 85% de los embarazos que se darían en condiciones naturales, según la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos.

Otro método de emergencia es la colocación de un DIU. «Esto se ha empezado a utilizar menos con la llegada de las píldoras poscoitales, pero no deja de ser muy eficaz», dice Quilez Conde.

Cómo elegir un método anticonceptivo

Lorena Serrano explica que los factores a tener en cuenta en el momento de elegir un método anticonceptivo son múltiples. Además de la efectividad de cada método, se debe evaluar «si existen contraindicaciones o no para el tratamiento hormonal, la necesidad de protegernos de las infecciones de transmisión sexual, si existe algún problema ginecológico o de salud que nos pueda orientar y, por supuesto, las preferencias personales y experiencia de cada mujer».

Aunque la edad es otro factor importante a la hora de tomar esta decisión, Serrano señala que lo que debe guiar a una mujer en su elección de un método para prevenir el embarazo no es solamente eso. «La edad es solo un parámetro más a tener en cuenta. Sí es cierto que existen algunas consideraciones en cuanto a la edad que deben mencionarse. Un ejemplo es que en mujeres fumadoras mayores de 35 años no se aconseja tomar anticonceptivos hormonales con estrógenos, por el riesgo de posibles fenómenos tromboembólicos como trombosis venosa profunda, o tromboembolismo venoso», detalla.

Quilez Conde señala que otro factor importante a tener en cuenta es la planificación familiar de la persona o pareja que busca un método anticonceptivo, para saber si conviene algo a largo plazo o una opción más puntual y de rápida reversión. Lo ideal, siempre, es acudir a una consulta profesional para que, evaluando estas particularidades, puedas tomar la mejor decisión posible.

Métodos anticonceptivos sin receta

Si necesitas un anticonceptivo que puedas utilizar de forma inmediata, sin prescripción médica, existen opciones. En estos casos, Serrano recomienda los métodos no hormonales. «En particular, el preservativo masculino y femenino son métodos muy conocidos y populares (especialmente el primero). Como ventajas, se trata de métodos fáciles de conseguir y de usar, cómodos y sin efectos adversos ni contraindicaciones. Algo a destacar es que son los únicos métodos que nos van a proteger de las infecciones de transmisión sexual», explica.

«Existen otros métodos sin receta menos recomendables por su baja efectividad, como las esponjas anticonceptivas o los espermicidas», aclara Serrano.

¿Qué opciones hay para hombres?

Lamentablemente, la variedad de alternativas y la gran cantidad de información disponible en términos de anticoncepción para mujeres no se refleja en el caso de los hombres. Este es un problema que empeora la vida sexual de hombres y mujeres por igual. Hoy, los hombres tienen tan solo dos opciones. «Principalmente, el preservativo masculino y la vasectomía. En cuanto a la buscada píldora anticonceptiva para hombres, a pesar de las investigaciones, todavía no se ha convertido en una realidad», explica Serrano.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.