¿Es un buen momento Año Nuevo para dejar de fumar? Cómo hacerlo y probabilidades de lograrlo

Lois Balado Tomé
Lois Balado REDACCIÓN

VIDA SALUDABLE

La Voz de la Salud | iStock

De media, los fumadores necesitan cinco intentos para dejar el tabaco

30 dic 2021 . Actualizado a las 15:28 h.

Año nuevo, vida nueva. Eso dicen por lo menos. Cada 31 de diciembre, miles de fumadores se proponen dejar de fumar. Pasadas unas horas del 1 de enero, muchos de ellos ya están con el cigarro en la boca y una copa en la mano. Pero que eso no te desanime ni te haga abandonar lo que sin duda es una buena idea para tu salud, a veces no sale a la primera, pero intentarlo es el primer paso hacia la meta. Los datos dicen que los fumadores necesitan una media de cinco intentos para llegar al objetivo de dejar de fumar. Con lo que te debes de quedar es que, aunque hayas perdido la batalla contra el tabaco del 1 de enero, estás empezando a ganar la guerra. ¡No te rindas!

Suponemos que a la pregunta «¿cuánta gente fuma en España?», solo hay una respuesta posible: demasiada. Con todo, el consumo de tabaco en el país se ha reducido de manera más que notable con la aparición de la ley antitabaco del 2006 y con todas las normas que han llegado detrás de aquella. Ya ni hablemos si comparamos el número actual de fumadores con el que había en la década de los ochenta, cuando más del 50 % de la población de varones eran fumadores. Según el último informe anual de consumo de tabaco en España publicado por el Ministerio de Sanidad, el 32,3 % de los españoles fuma tabaco a diario. Una ligera mejora con los datos recogidos en la anterior muestra de Sanidad en el 2017 (34 %). Si algo tenemos claro es que fumar hace años que pasó de moda.

¿Cuál es el mejor momento del año para dejar de fumar?

¿Hay un momento perfecto para dejar de fumar? ¿Es el año nuevo una elección recomendable? Se lo preguntamos a Elisardo Becoña, catedrático de psicología clínica de la Universidad de Santiago de Compostela y director de la Unidad de Tabaquismo y Trastornos Adictivos en la propia USC. «Los humanos precisamos días concretos que nos marquen lo que tenemos que hacer. A pesar de que la gente se suele plantear dejar de fumar el 1 de enero, nuestra experiencia dice que las fechas en las que la gente más deja de fumar son entre septiembre y diciembre. Parece que cuando empieza el año empieza todo, pero nuestro calendario realmente empieza en septiembre; es cuando acaba el verano, cuando empiezan los colegios, cuando cambiamos de estación y cuando hay que plantearse cosas nuevas (apuntarse al gimnasio, empezar las clases de inglés y, también, reducir el consumo de tabaco o dejarlo). En la práctica, esto facilita que los fumadores tengan varios días al año para plantearse dejar de fumar. Los que lo intentaron en diciembre y no les fue bien, se lo plantean en enero. Y a los que no les va bien enero, lo dejan para el verano. Y si les falla el verano, pues en septiembre u otra vez en enero. En cualquier caso, esto implica que sí se están planteando dejar de fumar y ese es el camino para hacerlo a corto o medio plazo», explica Becoña.

José Luis Rodríguez Zapatero, gran impulsor de las leyes antitabaco en España durante su presidencia del Gobierno, fumando un pitillo. ¡Quién le iba a decir todo lo que su norma contribuyó a luchar contra este hábito!

Dejar de fumar no es fácil. De hecho, la industria se ha encargado de desarrollar una fórmula a base de diversas sustancias (no solo la nicotina) para cumplir una misión: enganchar a la gente. No es un camino de rosas, pero tu cuerpo lo agradecerá. Recordad que, a día de hoy, el tabaco es la principal causa de mortalidad evitable en el mundo. En base al número actual de fumadores, se estima que en los próximos años el tabaquismo provoque 10 millones de muertes en todo el mundo. «En España, las enfermedades relacionadas con el tabaco producen 52.000 muertes. Pensemos en los muertos que ha habido por covid, pues en los últimos diez años medio millón de personas han muerto en España por el consumo de tabaco perdiendo una esperanza de vida media de veinte años», apunta el catedrático.

¿Es mejor dejar de fumar de golpe o de manera gradual?

Has tomado la decisión de dejar el tabaco con el cambio de año y lo primero es felicitarte. Cuando se lo anuncies a tu grupo de amigos y tu familia, que te den un más que merecido aplauso. Disfrútalo y crécete, ¡vente arriba! Estamos contigo.

La pregunta es, ¿cómo lo vas a hacer? Qué es mejor: ¿dejar de fumar poco a poco o de golpe? Ojalá hubiese una fórmula mágica, pero tenemos que decirte que eso depende de ti y de cómo te veas. Sí hay evidencias de cómo puedes tener más éxito según cuánto fumes. «La mayoría de los fumadores intentan dejarlo de golpe. Si fuman poco, lo pueden conseguir. Si fuman mucho, lo van a pasar muy mal porque tendrán síndrome de abstinencia y no les será del todo posible», explica el director de la unidad antitabaco de la USC. Lo bueno es que, a día de hoy, los fumadores tienen muchas formas de pedir ayuda para incrementar su porcentaje de éxito. Y ahí las pautas serán importantes. «En los tratamientos que existen psicológicos o farmacológicos, la idea es siempre reducir gradualmente el consumo de tabaco e ir manejando situaciones. Es decir, si lo intenta el propio fumador que haga el procedimiento que él considere más adecuado, pero cuando pasamos a tratamientos de tipo clínico hay que controlar el síndrome de abstinencia (el mono)», detalla nuestro experto.

En el año 2006, la gente comenzó a salir de la peluquería para fumarse un pitillo con el pelo a medio teñir.
CAPOTILLO

Cuánto tiempo tiene que pasar hasta convertirse oficialmente en exfumador

Se estima que el tiempo de abstinencia que debe transcurrir hasta que uno puede considerarse exfumador oscila entre uno y dos años. «Es cuando ya es muy difícil que recaigas y también cuando a los fumadores empieza a preocuparles poco el tema del tabaco. Porque si se sigue pensando mucho en fumar, el riesgo de recaída es mayor», explica Elisardo Becoña. «Lo que sí sabemos es que si deja de fumar y uno se aleja del tabaco en todos los ambientes, es más difícil recaer. Por eso ha sido tan importante que la gente no pueda fumar pasivamente. Que uno no entre en ambientes de humo siendo exfumador. Por lo tanto, por un proceso psicológico denominado condicionamiento clásico (sí, como el del perro de Pavlov), vuelve a tener ganas de fumar, vuelve a tener craving, por eso también ahora a la gente le cuesta menos dejar de fumar que hace 20 años cuando no había leyes de tabaco».

Ahí tienen a Luis Aragonés fumándose un cigarro en el banquillo durante un partido en el año 2002. Por fortuna, esta imagen es inconcebible en la actualidad.
JOSE PARDO

Cómo explicar como funciona el condicionamiento clásico para quien no esté familiarizado con esta teoría básica de la psicología. Ahí van algunos ejemplos que nos proporciona Elisardo Becoña: «¿Te estás tomando una copa y te fumas un cigarro? Se condiciona con el alcohol. ¿Estás con un amigo charlando tranquilamente y fumas un pitillo?, lo asocias con eso. Tienes un problema, ¿fumas y te encuentras mejor? Lo asocias con el tabaco y se condiciona con eso». Porque es evidente que fumar produce placer. Ahí está el truco y el motivo por el que es una sustancia tan adictiva. «Los fumadores, fumando, controlan el estrés. Fumar reduce automáticamente el estrés, es la ventaja que tiene. El tabaco contiene muchas sustancias, no solamente nicotina. también amoníaco y otros aditivos. Lo que lleva a la dependencia es que eso entra en el cerebro y produce placer. Al producir placer se condiciona con todo». Placer, ojo, no felicidad. Los fumadores no son más felices que el resto. «Al final, ese placer se convierte en aversivo, porque acabas siendo dependiente. La felicidad se convierte en muerte al final», sentencia Elisardo Becoña. Porque el consumo no se puede controlar. 

Esperamos sinceramente que todos estos datos te resulten útiles a la hora de dejar de fumar. Que sepas que entre 24 y 48 horas después de dejarlo, nuestra tensión arterial ya mejora. Se siguen registrando casos en los que dejar el tabaco contribuye a que desaparezcan determinados dolores de cabeza, también para el dolor de varices. La mejoría de capacidad pulmonar estudiada en personas de entre 60 y 70 años es también sorprendente, por lo que nunca es tarde. Desde el grupo de trabajo de la Universidad de Santiago han constatado que un año sin fumar rebaja los niveles de ansiedad y hace mejorar anímicamente a las personas.

Y para concluir te pedimos que pienses cómo y por qué empezaste a fumar. No tenemos ningún estudio de ningún ministerio que nos avale en esto, pero nos jugaríamos nuestro dinero a que básicamente fue por «ser más guay», porque los populares de tu clase fumaban o por sentirte aceptado. ¿Hemos acertado? Seguro que sí, porque la presión social a veces hace que hagamos cosas infinitamente absurdas. Con la madurez que dan los años, toca arreglar las cosas. Puede que sea difícil, pero hoy dejarlo es más fácil que nunca. No te desanimes. Recuerda que, aunque caigas en la tentación, si lo intentas cinco veces tienes una probabilidad altísima de lograr tu meta. ¡Dale duro!

Dejar de fumar rejuvenece: así cambia tu cuerpo según el tiempo que lleves sin consumir tabaco

Lois Balado

Si eres fumador, probablemente te hayas prometido dejar el tabaco al darte cuenta de que tu hábito te lastra a la hora de afrontar situaciones de lo más cotidianas. El daño que provoca en nuestro cuerpo la nicotina convierte subir unas escaleras en un reto que te deja exhausto. El tabaco también hace que corretear por el parque con nuestros hijos o perros nos cueste más de lo que debería y, que frente al espejo, te preguntes: ¿Perdona, de dónde han salido estas arrugas? Porque sí, el tabaco hace que parezcamos más viejos de lo que somos. Afortunadamente, todo eso tiene solución. La mayoría de los efectos que causa el tabaco en nuestro cuerpo son reversibles. Podríamos decir que dejar de fumar rejuvenece. O más bien, dejar de fumar hará que recuperes los años que te has echado encima por culpa del cigarrillo.

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Lois Balado Tomé
Lois Balado Tomé
Lois Balado Tomé

A Coruña (1988). Redactor multimedia que lleva más de una década haciendo periodismo. Un viaje que empezó en televisión, continuó en la redacción de un periódico y que ahora navega en las aguas abiertas de Internet. Creo en las nuevas narrativas, en que cambian las formas de informarse pero que la necesidad por saber sigue ahí. Conté historias políticas, conté historias deportivas y ahora cuento historias de salud.

A Coruña (1988). Redactor multimedia que lleva más de una década haciendo periodismo. Un viaje que empezó en televisión, continuó en la redacción de un periódico y que ahora navega en las aguas abiertas de Internet. Creo en las nuevas narrativas, en que cambian las formas de informarse pero que la necesidad por saber sigue ahí. Conté historias políticas, conté historias deportivas y ahora cuento historias de salud.