Pedro Jaén, uno de los mejores dermatólogos del país: «Alrededor de los 30 años hay que ponerse manos a la obra para poder frenar el envejecimiento acelerado»

Uxía Rodríguez Diez
UXÍA RODRÍGUEZ LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Pedro Jaén es uno de los médicos dermatólogos más prestigiosos de nuestro país
Pedro Jaén es uno de los médicos dermatólogos más prestigiosos de nuestro país LA VOZ DE LA SALUD

El especialista nos ayuda a elaborar una guía para cuidar la piel en cada etapa de la vida. Limpieza facial y fotoprotección son dos de las principales claves

21 mar 2022 . Actualizado a las 18:07 h.

Es uno de los dermatólogos más prestigiosos de nuestro país. Jefe del servicio de Dermatología del Hospital Ramón y Cajal, profesor titular de la Universidad de Alcalá (UAH), presidente la Academia Española de Dermatología y Venereología, y autor de más de 500 publicaciones científicas. Pedro Jaén está presente también un año más en la lista de los cien mejores médicos de España elaborada por Forbes. Un «sabio» de la piel que, además, ha volcado todos sus conocimientos en un libro, Una piel para toda la vida (Espasa), una guía para cuidar el órgano más grande del cuerpo según van avanzando los años. Con él hemos hablado largo y tendido en La Voz de la Salud, un verdadero máster para mantener sana y bonita nuestra piel, el primer escudo de protección que tenemos.

—La piel es el órgano más extenso que posee nuestro organismo y hace de barrera protectora. ¿Le damos a nuestra piel la importancia que tiene?

—No le damos la suficiente importancia. Es cierto que cada vez más, pero todavía estamos lejos de llegar al punto que merece. La piel refleja muchos problemas del organismo, de salud, se pueden identificar problemas de otros órganos gracias a nuestra piel. Además, algunas enfermedades de la piel llevan otros padecimientos emparejados. Un ejemplo, para que se entienda: la psoriasis, que afecta al 2 % de la población, muchos no saben que el paciente que la padece tiene mayor riesgo de enfermedad coronaria, metabólica o articular. Es un signo, una enfermedad de la piel, pero que tiene muchas repercusiones. Por otra parte, hay enfermedades internas que se reflejan en la piel, el aumento del colesterol se puede reflejar en el depósito de colesterol de los párpados, los xantelasmas son signos de alarma. El otro aspecto es la propia enfermedad de la piel. Sabemos que hay un momento de la vida, la adolescencia, en que se sufren las mayores agresiones a la piel, principalmente las quemaduras solares. 

—Su libro, Una piel para toda la vida, es una verdadera guía para cuidar nuestra piel. Le voy a pedir que me ayude a dejar claro lo más importante de cada etapa vital, un pequeño adelanto. Empezamos por la piel del bebé.

—En los bebés hay que evitar la exposición al sol, eso es primordial. También hay que evitar la exposición a un exceso de cuidados cosméticos para problemas que son normales en la piel del bebé, en muchas ocasiones agua y jabón es lo único que necesitamos, también para la dermatitis derivada del pañal. 

—¿Los bañamos demasiado?

—Si el niño tiene una piel normal, el baño diario es mucho más que solo un baño. Viene bien para la piel y para su psicología porque se asocia al disfrute y la relajación. Si el niño tiene una piel con tendencia a tener eccemas, el baño tiene que ser corto, evitar el exceso de tensioactivos en los jabones y el agua no puede estar demasiado caliente para que se mantenga la barrera cutánea, que es muy importante en esa edad. 

 «Porque un niño no es un adulto en pequeño, la primera recomendación que hacemos los dermatólogos es la de usar productos formulados especialmente para niños en lo referente a su higiene y cuidado personal»

 —La adolescencia es, sin duda, una de las edades más complicadas para la piel.

—En la adolescencia aparece el acné en una proporción altísima de jóvenes, es algo que cambia su estado de ánimo. Sabemos que los adolescentes con acné tienen más depresiones, peor calidad de vida e incluso una mayor tasa de suicidio que los que no lo sufren. Es un problema muy frecuente, pero es muy serio. Cuando un adolescente tiene acné, mi consejo es acudir al dermatólogo para recibir tratamiento y tratarlo seriamente porque todos los acnés tienen cura, además, haciéndolo de forma temprana se evitarán las cicatrices. Es una edad muy importante. El cuidado se tiene que basar en dormir con la cara limpia, ese es el consejo más importante. El segundo problema más importante en esta edad son las quemaduras solares, que hay que recordar que se relacionan directamente con el melanoma, el cáncer de piel que más mortalidad provoca en pacientes jóvenes. Las quemaduras solares en la infancia o adolescencia se relacionan directamente con el aumento de ese tipo de tumor. 

«Explotar granos es malo. Este gesto incrementa el riesgo de causar infecciones y, sobre todo, de dejar una cicatriz bastante fea. Lo mejor para hacer desaparecer un comedón cerrado es tener paciencia y aplicar productos específicos recomendados por el dermatólogo, cremas o lociones altamente astringentes que secan el grano más deprisa»

—Salimos de los vaivenes hormonales de la pubertad y llegamos a una etapa de «estabilidad». Ahí es cuando empiezan a manifestarse los signos del envejecimiento cutáneo. En su libro explica el concepto del «triángulo de la belleza».

—Es algo que los especialistas usamos para explicar de forma gráfica el envejecimiento del rostro. Cuando envejecemos, los volúmenes del rostro se van repartiendo de forma diferente, hay una pérdida de compartimentos grasos, una atrofia de los compartimentos más altos del rostro que conlleva que se deposite la grasa en las zonas más bajas. El triángulo que sería con la base en la parte media del rostro y el vértice en la zona inferior se cambia. El reponer los volúmenes en los compartimentos y retirarlos de otros es una de las acciones típicas a las que normalmente recurrimos en el tratamiento del envejecimiento. 

El triángulo de la belleza
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Con el paso del tiempo aparece la flacidez, los tejidos caen y el triángulo se invierte.

—El concepto de prejuvenecer es interesantísimo. Es decir, antienvejecimiento cuando aún se es joven.

—Las personas, en torno a los 35 años, si son personas de piel clara y ojos claros un poco antes y si son morenas un poco más tarde, deben adelantarse a que el envejecimiento sea visible y revertir algunos efectos del envejecimiento, que en ese momento no son visibles pero que lo van a ser a los pocos años. De superficie a profundidad en las capas de nuestra piel: el daño acelerado del colágeno de las zonas altas se puede revertir con el uso tópico de la Vitamina A, retinoles, antioxidantes, la estimulación mediante láser o radiofrecuencia que hacen que se recupere ese colágeno que se va perdiendo. Después, tratamientos sobre los compartimentos grasos de la piel que se atrofiarán, con estimulantes como el plasma rico en plaquetas. El envejecimiento es un proceso continuo y el prejuvenecimiento o la detención del envejecimiento acelerado también debe ser continuo. El envejecimiento fisiológico, el de la edad, no tenemos forma de detenerlo, no hay nada que tengamos en nuestra mano. Lo que sí podemos detener, revertir o hacer que vaya más lento es el envejecimiento acelerado que depende de la exposición al ambiente y de nuestra genética. 

—Pero, ¿cuándo es ese momento idóneo para empezar o cuándo ya no deberíamos esperar más?

—Con respecto a la dermatología antienvejecimiento para «prejuvenecer», lo idóneo es comenzar alrededor de los treinta años. Hay que ponerse manos a la obra para poder frenar el envejecimiento acelerado. No hablamos para nada de tratamientos invasivos.

—Uno de los mitos más extendidos sobre el cuidado de la piel es que resulta caro y complicado, ¿cuáles son los productos imprescindibles?

—Lo imprescindible es el cuidado cosmético tópico. El ácido retinoico en aplicación nocturna, los antioxidantes tópicos en aplicación diurna, la fotoprotección durante todo el año. Eso sería lo básico y está bien introducirlo en esa edad. 

—Y en la base, como deja claro en el libro, está la limpieza facial.

—Efectivamente, es simplemente la limpieza nocturna con productos que no tengan demasiados tensioactivos y la limpieza con agua, una crema hidratante y ya. El dormir con la cara limpia es la primera lección para frenar el envejecimiento acelerado de la piel. 

Entre los veinte y los treinta la limpieza es sagrada. Entre los treinta y los cuarenta, ponte un escudo antioxidante, sobre todo con vitamina C. Entre los cuarenta y los cincuenta, añade retinoides. A partir de los cincuenta suma a todo lo anterior despigmentantes.

—Cada vez tenemos más medios, productos y técnicas en nuestra mano para parecer más jóvenes. Pero hay cosas, signos, que no podemos evitar.

—Hay unas arrugas finitas que se deben al daño del colágeno superficial, van apareciendo y se hacen presentes rápidamente. Esas arrugas, si se repone ese colágeno, si se renueva con tratamientos tópicos, con láseres, aprovechando esa capacidad de recuperación de nuestra propia piel, sí que pueden mejorar. La flacidez de los tejidos profundos, que normalmente se debe más a la herencia y al paso del tiempo, eso es mucho más difícil de recuperar. Para eso se requieren técnicas más profundas o cirugía estética.

—¿Cuáles son los peores enemigos de nuestra piel?

—Por orden sería radiación ultravioleta, tabaco, exposición al ambiente como la polución, dieta, alcohol y, en ocasiones, el ejercicio extremo. 

-¿A ellos qué les preocupa?

-Arrugas faciales, bolsas y ojeras en los ojos, alopecia, manchas en la piel, daño solar y vello en la espalda. Estas son, por este orden y según las conclusiones de varios trabajos, las principales preocupaciones estéticas de los hombres.

—¿En qué medida influye nuestra alimentación en la salud de la piel? ¿Existe una dieta dermosaludable?

—Lo que puede resultar más gráfico es la dieta de colores. Normalmente, en el reino vegetal es donde se encuentran las mayores cantidades de antioxidantes. Ya sean en el aceite de oliva, en las ensaladas, en las verduras… Las plantas viven de la luz solar, pero se tienen que defender también de la agresión de esa luz con sustancias antioxidantes. En nuestra dieta, esos antioxidantes se toman el reino vegetal. 

—¿Cómo ha afectado la pandemia a nuestra piel?

 —Sobre todo hay que hablar de dos cosas. El uso de mascarillas ha hecho aumentar muchísimo la rosácea, una enfermedad inflamatoria que se ha hecho muy frecuente. Es porque se respira el ambiente bacteriano de la cavidad oral que contamina la piel del rostro. Otro problema que vemos con mucha frecuencia es la caída de pelo después de pasar el covid-19, afortunadamente se recupera en todos los pacientes pasados unos meses. 

Se calcula que un 95 % de las mujeres padecerán celulitis en algún momento de su vida.

Celulitis: así puedes combatir la «piel de naranja» que tienen el 95 % de las mujeres

Cinthya Martínez

Se considera que prácticamente el 95 % de las mujeres tendrán celulitis en algún momento de su vida y tan solo un 5 % de afortunadas se acabarán librando de la conocida como «piel de naranja». No obstante, se suele confundir con la flacidez, la grasa localizada y la retención de líquidos, y no son lo mismo. 

La celulitis es una alteración del tejido adiposo situado debajo de la piel. «Está claramente relacionado con los estrógenos y tiene un importante componente genético. En esta afección vemos además que hay un enlentecimiento de la microcirculación, cierto edema, dificultades en el drenaje de los tejidos afectados y un aumento de tejido fibrótico», explica la doctora Izaskun Astoreca, doctora en medicina estética y especialista en nutrición de la Unidad de Estética Corporal del Grupo Pedro Jaén. «Esto modifica la forma y textura de los tejidos subcutáneos superficiales creando protuberancias y hoyuelos en muslos, caderas, glúteos y/o abdomen», añade. 

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Uxía Rodríguez Diez
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A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.

A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.