Cáncer de próstata: síntomas, factores de riesgo, prevención y pronóstico

Uxía Rodríguez Diez
U. RODRÍGUEZ LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común entre los varones.
El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más común entre los varones. La Voz de la Salud

El cáncer de la próstata es una enfermedad que se desarrolla principalmente en varones de edad avanzada | Louis van Gaal revela que padece un cáncer agresivo de próstata

05 abr 2022 . Actualizado a las 15:20 h.

El cáncer de la próstata es una enfermedad que se desarrolla principalmente en varones de edad avanzada. Un 90 % de los casos se diagnostican en mayores de 65 años. Según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) es el cáncer más común en hombres, de todos los tumores detectados en varones supone el 19 %. Las estimaciones indican que se diagnosticarán 30.884 este 2022. Es uno de los problemas médicos más importantes a los que se enfrenta la población masculina debido a su alta prevalencia, a que es una de las principales causas de muerte en hombres españoles y a que influye en la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué es la próstata? Es una glándula que pertenece al sistema reproductor masculino, está localizada justo debajo de la vejiga (el órgano que recoge y desecha la orina) y delante del recto (la parte inferior del intestino). Su tamaño es como el de una nuez y rodea una parte de la uretra (el tubo que conduce la orina al exterior desde la vejiga). La glándula prostática produce un fluido que forma parte del semen.

El cáncer de próstata es un cáncer que se forma en las células de la glándula prostática. La mayoría de los cánceres de próstata comienzan en las células que recubren la glándula prostática: estos cánceres se conocen como adenocarcinomas acinares. Muchos de estos cánceres crecen de manera extremadamente lenta y es poco probable que se diseminen, pero algunos pueden crecer más rápidamente.

Tipos de cáncer de próstata

Adenocarcinoma acinar: es el tipo más común de cáncer de próstata y representa alrededor del 90% de los casos. El adenocarcinoma acinar se desarrolla en las células glandulares externas de la próstata.

Adenocarcinoma ductal: este tipo de cáncer de próstata se desarrolla en las células que recubren los conductos (o tubos) de la glándula prostática. El adenocarcinoma ductal tiende a crecer más rápidamente que el adenocarcinoma acinar.

Cáncer de células transicionales (o urotelial): este cáncer se desarrolla en las células de la uretra. Por lo general, comienza en la vejiga y se disemina a la próstata, siendo muy poco frecuente que comience en la próstata y se disemine a la vejiga y a los tejidos cercanos.

Cáncer de células escamosas: este tipo de cáncer se desarrolla a partir de las células planas que cubren la próstata y tiende a crecer más rápidamente que los adenocarcinomas.

Cáncer de células pequeñas: este es un tipo de cáncer neuroendocrino compuesto por células redondas pequeñas, que a veces también se llama cáncer de células en avena. El cáncer de próstata de células pequeñas es muy poco frecuente y representa menos del 2% de todos los casos de cáncer de próstata.

Síntomas

El cáncer de próstata en su etapa inicial normalmente no presenta síntomas. A medida que avanza y la próstata se agranda, pueden aparecer señales como estas:

  • Orinar con más frecuencia durante el día y/o la noche.
  • Dificultad para orinar.
  • Urgencia para orinar.
  • Pérdida de orina.
  • Sangre en la orina o en el semen.
  • Disfunción eréctil.

Cuando los tumores son localmente avanzados se acompañan de síntomas obstructivos claros, además puede haber hematuria (sangre en la orina) o signos de infección (estos dos últimos son poco frecuentes). Cuando se trata de tumores avanzados puede aparecer edema o hinchazón de piernas (debido al crecimiento de ganglios linfáticos regionales), dolores óseos (por extensión tumoral al hueso) e incluso debilidad o pérdida de fuerza en piernas (compresión de la médula espinal).

Hay que tener en cuenta que, aunque con la aparición de estos síntomas hay que consultar a un médico, hay otras afeccciones que no tienen nada que ver con el cáncer. A medida que los hombres envejecen, la próstata puede agrandarse y bloquear la uretra o la vejiga. Esto puede ocasionar dificultad para orinar o interferir con la función sexual. Este problema se conoce con el nombre de hiperplasia prostática benigna que a menudo precisa de la cirugía para corregirlo. Los síntomas de la hiperplasia prostática benigna o de otros problemas que afectan la glándula pueden ser similares a los síntomas del cáncer de la próstata.

Factores de riesgo

Se desconocen las causas del cáncer de próstata, pero se han identificado diversos factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollarlo. Estos son los principales, según señalan las doctoras Aránzazu González del Alba y Carmen Garcías desde la SEOM:

Edad: La edad es el principal factor de riesgo para el cáncer de próstata. El riesgo de desarrollar un cáncer de próstata empieza a aumentar a partir de los 50 años en hombres de raza blanca y a partir de los 40 años en hombres de raza negra o con historia familiar de cáncer de próstata. La edad media de presentación es de 65 años.

Raza: El cáncer de próstata es más frecuente en hombres de raza negra que en hombres de otras razas. Además, los hombres de raza negra tienen una mayor probabilidad de ser diagnosticados en una etapa avanzada, y tienen más del doble de probabilidad de morir de cáncer de próstata en comparación con los hombres blancos. Por otra parte, la tasa más baja de cáncer de próstata se observa en individuos de raza asiática.

Historia familiar: El cáncer de próstata tiene un importante componente genético (en torno a un 8 % de los casos). Aquellos hombres que tienen un familiar de primer grado (padre o hermano) diagnosticado de cáncer de próstata tienen más probabilidad de desarrollar la enfermedad. En el cáncer de próstata hereditario la edad de aparición del cáncer es más precoz (antes de 55 años) y a menudo los pacientes tienen familiares de primer grado afectos de cáncer de próstata. Se han descubierto genes implicados en una mayor susceptibilidad al desarrollo de un cáncer de próstata. De entre todos ellos hay que destacar BRCA1 y sobre todo BRCA2.

Infección e inflamación de la próstata: Algunos estudios han sugerido que la prostatitis (inflamación de la glándula prostática) puede estar asociada a un riesgo aumentado de cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado tal asociación.

¿Qué pasa con la dieta? Cada vez hay más evidencia epidemiológica de que las dietas con alto contenido en grasas podrían aumentar el riesgo de cáncer de próstata.

Detección

Según la guía elaborada por la Asociación Española contra el Cáncer, «generalmente, la secuencia de diagnóstico que el urólogo le va a recomendar será en primer lugar, tras un interrogatorio para conocer si presenta algún síntoma relacionado con la próstata, la realización de un tacto rectal y una determinación de los niveles de PSA (Antígeno Prostático Específico). Si el resultado es normal, le recomendará que vuelva a una nueva revisión en un periodo de tiempo, que con frecuencia suele ser de un año. En el caso de existir anomalías en el tacto rectal o en el resultado del PSA, es muy probable que le aconseje someterse a una ecografía transrectal junto con la realización de unas biopsias de próstata para llegar a un diagnóstico que excluya o confirme la presencia de cáncer».

El cáncer de próstata se evalúa al sistema estadificación TNM, es decir de acuerdo con el tamaño del tumor (T), la afectación de los ganglios linfáticos (N) y el hecho de que se haya diseminado a los huesos o a otras partes del cuerpo (M). La agresividad de las células tumorales se clasifica mediante un sistema denominado «Gleason», que determina distintas categorías de agresividad de las células. 

Una parte de los pacientes con cáncer de próstata recaen en forma de enfermedad diseminada después del tratamiento local (radioterapia o prostatectomía radical) y por otra parte, existe una minoría de pacientes (4-7 %) que presentan enfermedad diseminada o extendida ya desde el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento no va a ser el mismo en todos los pacientes. Las principales opciones son estas.

Tratamientos locales:

  • Quirúrgico:

- Prostatectomía Radical Retropúbica.

- Prostatectomía Radical Perineal.

- Prostatectomía Radical Laparoscópica.

  • Radioterapia:

- Externa.

- Braquiterapia.

  • Crioterapia.

Tratamientos sistémicos:

  • Tratamiento hormonal (hormonoterapia).
  • Quimioterapia.

Una opción más en el tratamiento del cáncer de próstata es la de no hacer ninguna actuación. Esto se conoce como observación y vigilancia, que puede estar indicada en determinados enfermos y tipos de cánceres, aunque no es fácil que sea bien aceptado por el paciente y su entorno. El planteamiento de esta conducta expectante está basado en diversos estudios que determinan, que un 80 % de los pacientes con cánceres de próstata de baja agresividad y muy localizados, sobreviven, aproximadamente más de diez años sin que medie ninguna actuación sobre dicho cáncer. Esto es debido al lento crecimiento y progresión de la enfermedad cuando tiene estas características.

¿Es posible prevenir el cáncer de próstata?

Desde la Sociedad Española de Oncología Médicare repasan la evidencia de distintos factores de protección.

  • Los tomates (crudos, cocidos o productos que contienen tomate como salsas) y las sandías tienen un alto contenido de licopenos. Estas sustancias son antioxidantes que ayudan a prevenir el daño al ADN. Algunos estudios preliminares sugieren que los licopenos podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata.
  • Para estudiar los posibles efectos del selenio y la vitamina E en el riesgo de cáncer de próstata, varios investigadores llevaron a cabo un estudio llamado Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial (SELECT). En este estudio clínico, alrededor de 35.000 hombres fueron escogidos al azar para tomar uno o ambos de estos complementos o bien un placebo. Después de un promedio de cinco años de uso diario, ninguno de los complementos demostró una reducción del riesgo de cáncer de próstata.
  • Varios estudios actualmente buscan los posibles efectos de los derivados de la soja (isoflavonas) en el riesgo de cáncer de próstata, aunque parece que su ingesta podría reducir la incidencia de cáncer de próstata.
  • En un estudio que se realizó en hombres con alto riesgo de desarrollar cáncer de próstata, la administración del fármaco Finasteride consiguió reducir un 25% el riesgo de cáncer de próstata comparado con un placebo. Sin embargo, este medicamento causa efectos secundarios como descenso del apetito sexual e impotencia.
  • Algunos ensayos preclínicos realizados en modelos celulares o animales, evidencian que el uso de estatinas inhibe el desarrollo del cáncer de próstata. Actualmente se están llevando a cabo estudios clínicos para validar su utilidad como agente preventivo.

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La Voz de la Salud

Podemos usar eufemismos para hablar de él, cambiar de tema, pasar de puntillas o pensar en otra cosa como acto reflejo ante la sospecha de que tenemos síntomas que podrían encajar. Pero ninguna de estas estrategias hará que el cáncer desaparezca. La estadística dice que uno de cada dos hombres será diagnosticado de cáncer en algún momento de su vida. La proporción es algo menor en las mujeres y «solo» una de cada tres acabarán desarrollando esta enfermedad, la segunda causa de muerte en todo el mundo. Este viernes 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, un día para concienciar y educar. También una ocasión de oro para ayudar a todas aquellas personas que están mirando de frente al cáncer.

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Uxía Rodríguez Diez
Uxía Rodríguez Diez
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A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.

A Rúa, Ourense (1986). Coordinadora de La Voz de la Salud con una misión, que todos nos cuidemos más y mejor. La pandemia de covid-19 no solo la viví, también la conté en La Voz de Galicia. Mucho antes de todo esto trabajé en Vtelevisión durante casi una década como redactora, reportera y presentadora. Allí dirigí y presenté el programa Sana sana, sobre sanidad, bienestar y nutrición.