¿Qué le pasa al cerebro cuando se sufre migraña?

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

El dolor de cabeza provocado por la migraña se suele dar en un solo lado de la cabeza y los pacientes lo describen como un latido.
El dolor de cabeza provocado por la migraña se suele dar en un solo lado de la cabeza y los pacientes lo describen como un latido. La Voz de la Salud

Entre el 50 % y el 60 % de los afectados por esta patología nota síntomas premonitorios de un episodio, como aparición de bostezos, hipersensibilidad a la luz o cambios en el estado de ánimo

24 ene 2022 . Actualizado a las 17:13 h.

Según datos proporcionados por la Sociedad Española de Neurología (SEN), más de cinco millones de personas sufren migraña en nuestro país, de ellas más de un 70 % presenta una discapacidad grave y en un 14 % una moderada. Según el Global Burden of Disease Survey 2010, se trata del trastorno más prevalente y la séptima causa de incapacidad en el mundo. Pero, ¿qué características presenta esta patología? 

La migraña o jaqueca es, junto con la cefalea tensional, el dolor de cabeza más común entre la población. Y existen dos tipos: con aura y sin aura. Pablo Irimia, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, explica que «la localización del dolor es un dato importante, los pacientes suelen sentir la molestia en un lado de la cabeza y la describen como un latido o pulsación». Suele acompañarse de otros síntomas, como hipersensibilidad a la luz, al ruido, náuseas o vómitos, «empeorando con la actividad física y obligando al enfermo a permanecer en la cama».

También se establecen dos tipos de migraña según su duración. Si la cefalea aparece durante quince días o más al mes durante más de tres meses, se trata de una migraña crónica. Una causa que suele ayudar a la cronificación del dolor de cabeza es el uso excesivo de analgésicos. Según la Clasificación Internacional de Cefaleas, en torno a un 50 % de los pacientes que aparentan padecer este tipo de dolor vuelven a sufrir migraña episódica después de la privación del fármaco. 

Esto es lo que ocurre en tu cerebro en una crisis de migraña 

«Existe una fase inicial de la migraña en la que los pacientes notan una serie de síntomas que les alertan de que van a sufrir el dolor de cabeza y ocurre entre el 50 y el 60 % de los casos», expone el doctor. «Se denomina fase premonitoria y durante la misma se produce una activación de una región concreta del cerebro, en el hipotálamo», añade. Esta se encuentra cerca de la glándula pituitaria y juega un papel importante en la regulación de diversos ciclos corporales. 

La siguiente etapa sería la de aura, en el caso de que la migraña sea de ese tipo. Durante este estado «se despolarizan una serie de regiones localizadas en la corteza del cerebro provocando su sintomatología, que es variable dependiendo de la zona afectada». 

Tras el aura se inicia el dolor de cabeza, con unas crisis muy características e incapacitantes: «En esta fase existe una liberación de diferentes sustancias, la más conocida es una proteína denominada CGRP, que provocan la dilatación de las arterias del cerebro y por eso la persona describe el dolor como un latido o pulsación, y junto a ella se liberan unas sustancias inflamatorias que también contribuyen a la molestia». Por último, se iniciaría la fase final o postdrómica: «Ocurre en más del 80 % de los pacientes y los enfermos padecen un dolor de cabeza más leve, fatiga y dificultad para concentrarse». En ocasiones, esta última etapa puede llegar a ser la más incapacitante. 

1. Fase premonitoria 

Aunque en ocasiones el paciente no es capaz de reconocerlos, existen síntomas premonitorios de que se va a sufrir un nuevo episodio de migraña. El coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología señala que «son característicos los bostezos, la hipersensibilidad a la luz o variaciones en el estado de ánimo». Ana Gago, neuróloga y responsable de la Unidad de Cefaleas del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid), comenta que también son frecuentes «la fatiga, los cambios de apetito o los problemas de concentración». 

«La fase premonitoria es bastante desconocida, puede empezar hasta 48 horas antes del inicio del dolor», declara Gago. «No todos los pacientes con migraña tienen estos síntomas, hay a quien le empieza directamente la molestia en la cabeza, pero existe un porcentaje alto que los sufre, y aunque no hay que obsesionarse, deben explicarse para que se sepan reconocer», añade. Sin embargo, esta etapa debe diferenciarse del aura que «corresponde con síntomas neurológicos claros, generalmente visuales, que suelen aparecer entre quince y treinta minutos antes del dolor».

En palabras de la neuróloga, todavía existen muchas incógnitas sobre la fase premonitoria, pero «esta nos indica que ya se producen cambios a nivel cerebral antes de que se inicie el dolor de cabeza, como por ejemplo, a nivel del hipotálamo o del tronco del encéfalo, que se ven que son áreas que ya están activas antes de que empiece la molestia».

2. Fase de aura

Cuando el dolor de cabeza viene acompañado de síntomas neurológicos se denomina migraña con aura. Estos afectan a un 30 % de los pacientes y pueden aparecer antes, durante o después de la cefalea. «Los más frecuentes son visuales, pero puede haber otros, como trastornos de sensibilidad o incluso dificultades para hablar. Suelen durar una hora y se resuelven de forma espontánea», cuenta el doctor Irimia.  

Según la Clasificación Internacional de las Cefaleas, los síntomas del aura normalmente se suceden unos a otros, comenzando por síntomas visuales, luego sensitivos y por último, trastornos del lenguaje. Aunque se han descrito casos con órdenes muy diferentes. 

Tipos de aura:

  • Aura visual: es la más común y tiene una incidencia del 90 % en los pacientes con este tipo de migraña. En ella aparecen destellos de luz en el centro del campo de visión que se desplazan en zigzag. 
  • Aura sensitiva: especie de hormigueos que se desplazan lentamente desde el origen afectando a una mayor o menor parte del cuerpo. Este adormecimiento puede manifestarse en los dedos de las manos, el rostro e incluso la lengua.
  • Aura del lenguaje: provoca dificultad de comprensión y para articular palabras, y suele manifestarse con los síntomas visuales y sensitivos. 

3. Fase de dolor

En este período predomina el dolor de cabeza, que puede oscilar entre una intensidad moderada o muy grave. Es de tipo hemicraneal, es decir, a menudo se da en un solo lado, y los pacientes lo describen como un latido o pulsación.

Suele ser la fase más incapacitante, ya que es frecuente tener síntomas asociados, como náuseas, vómitos, hipersensibilidad a la luz, al ruido, visión borrosa o dificultades para la concentración. Si no se trata correctamente, esta molestia puede durar entre 4 y 72 horas. 

4. Fase postdrómica

La doctora Gago la denomina de manera coloquial como «la resaca de la migraña» porque «son síntomas similares a la fase premonitoria, el paciente se encuentra agotado después de la crisis». El coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología añade que «es muy frecuente y puede resultar tan incapacitante como el dolor». 

Desencadenantes

«Existen una serie de factores desencadenantes que pueden provocar una crisis en un cerebro susceptible de sufrir migraña», comenta Gago. No obstante, recalca que se tiene que tratar de un cerebro propenso a sufrirlas: «Por ejemplo, los cambios en el horario del sueño, si no eres paciente migrañoso, no tienen por qué darte una crisis de migraña».

Entre los más comunes se encuentran el estrés, cambios de horario en el sueño, ayunar, cambios hormonales o la ingesta de ciertos alimentos. «A la gran mayoría de los pacientes no les produce una crisis consumir un alimento. En algunos casos en concreto, alrededor del 20 %, sí que ocurre, pero por el mismo hecho de ser un paciente migrañoso nunca se debería eliminar una comida porque sí, solo si es el propio paciente el que relaciona su ingesta con una crisis», señala Gago. En la misma línea, Irimia apunta a que «entre los más frecuentes se suelen identificar el alcohol, el chocolate, los frutos secos, los quesos curados o la comida china». 

Además, la doctora Gago considera que «en líneas generales los desencadenantes están sobreestimados, porque muchas veces los pacientes llegan a consulta diciendo que sufren migraña por cambios atmosféricos, pero después se hacen estudios prospectivos donde se ha verificado si esto es real y el porcentaje no es tan alto». Incluso a la misma persona a veces uno de estos factores les produce una crisis y otras no. 

Posibles tratamientos 

La migraña es una enfermedad crónica que acompaña para toda la vida. Según el coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología, su tratamiento pasa por tres fases. «En primer lugar, los pacientes deben identificar los posibles desencadenantes de su dolor de cabeza y tratar de evitarlos», expone. Una vez detectados, el médico podrá recetar fármacos para las crisis de dolor: «Los más utilizados son los antiinflamatorios no esteroideos cuando el dolor es de intensidad leve y triptanes cuando si es considerado como moderado o de gran intensidad». 

En tercer lugar, en el caso de que las crisis sean muy incapacitantes o recurrentes, es decir, más de tres al mes, pueden prescribirse fármacos preventivos. Estos permitirán disminuir la frecuencia e intensidad de los episodios de dolor. Sobre este tipo de tratamiento, Irima indica que «en la actualidad disponemos de preventivos por vía oral como antidepresivos, neuromoduladores o betabloqueantes que se toman a diario y han demostrado ser eficaces en la prevención de la migraña». Y añade: «En los pacientes con migraña crónica puede utilizarse toxina botulínica que es un fármaco que se infiltra en diferentes partes de la musculatura pericraneal con una periodicidad trimestral. Recientemente se han comercializado anticuerpos monoclonales frente a uno de los péptidos que se liberan en las crisis de migraña, la llamada CGRP, que se inyectan una vez al mes o periodicidad trimestral y también previenen la aparición de crisis». 

Con todo, se aconseja llevar una vida lo más regular posible, durmiendo lo suficiente y estableciendo un horario de comidas. 

Remedios caseros que no tienen validez médica contra la migraña

Debido a la incapacidad que provoca la migraña para una persona que la sufre, en numerosas ocasiones se recurre a remedios caseros que aparecen en Internet. Pero no todos tienen validez médica. 

  • La cafeína puede ser eficaz para el dolor, si bien su consumo excesivo y frecuente puede facilitar la cronificación del dolor de cabeza. 
  • Las compresas frías pueden ser un mecanismo eficaz en las crisis de migraña. «Si el mecanismo fundamental del dolor es la vasodilatación, ponerse compresas frías sobre la cabeza puede disminuir y aliviar parcialmente la molestia», explica Irimia. 
  • El conocido como «daith» piercing, un pendiente que se coloca en una zona específica de la oreja y que, según algunos pacientes, alivia los dolores de cabeza relacionados con la migraña, no es efectivo. «Es un tratamiento que en ningún caso puede recomendarse porque no ha demostrado ser eficaz en la prevención de la migraña», aclara el doctor.

Artículo revisado por Ana Gago, doctora en neurología y responsable de la Unidad de Cefaleas del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid).

Los dos tipos de cefalea primaria más frecuentes son la tensional y la migraña.

¿Por qué me duele la cabeza?

Cinthya Martínez

«Me duele la cabeza». Es una queja frecuente pero a la vez difusa, porque engloba diferentes tipos de dolencias, con sintomatología y tratamientos muy diversos. La mayoría de los dolores de cabeza, también conocidos como cefaleas, son esporádicos. Pero en el caso de ser recurrentes, poder identificar qué tipo se padece resulta vital para poder recibir el tratamiento adecuado y además, intentar atajar cuáles son sus causas. 

Las cefaleas son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente la mitad de los adultos entre los 18 y los 65 años ha sufrido una en el último año. Además de dolorosa, este tipo de dolencia tiene importancia para la salud pública porque es incapacitante y causa gran morbilidad en la población. Estas se pueden agrupar en primarias, con características y sintomatología propia, y secundarias, que habitualmente son consecuencia de otra enfermedad. Dentro de las primarias, los dos tipos más frecuentes son la tensional y la migraña. Sus factores desencadenantes suelen diferir, pero las razones generales suelen ser: estrés, cambios hormonales, la ingesta de alimentos o aditivos, falta o exceso de sueño, sobreesfuerzo mental y consumo de alcohol. 

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Cinthya Martínez Lorenzo
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De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.